Se está haciendo difícil ver jugar a la Unión Balompédica Conquense. La Covid-19 se ha cebado con el equipo dirigido por Fran García que ya se ha acostumbrado no solo a aplazamientos y suspensiones sino a todo tipo de contratiempos.
La afición conquense apenas ha podido disfrutar de su equipo, ya no únicamente por las restricciones de acceso de público que han estado presentes durante la temporada, sino porque al Conquense se le ha ido complicando el sumar partidos en Tercera este año.
El Conquense regresaba el pasado lunes a los entrenamientos con la mente puesta en el partido que debía disputarse este domingo ante el CD Villacañas.
Pero, tal y como ha venido siendo habitual este temporada, el planteamiento deportivo saltó por los aires al detectar un positivo por coronavirus en un miembro de la plantilla.
La directiva solicitó el aplazamiento del encuentro y la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha así lo consideró acordando el aplazamiento del partido. La fecha en la que se jugará dicho encuentro será la del próximo 13 de enero.
Es la segunda vez que este partido se aplaza, ya que en la fecha original en la que debía disputarse también saltó un positivo, en ese caso en la plantilla del CD Villacañas.
Algo ya tan habitual que ni sorprende. El Conquense no pudo jugar su primer partido hasta la tercera jornada, y lo hizo con apenas nueve jugadores de la primera plantilla y que terminó con alineación indebida contra el CD Tarancón.
Dos jornadas después, UB Conquense y CD Azuqueca se veían obligados a llegar a un acuerdo para establecer una fecha al no poder jugarse su partido, debido a que el conjunto alcarreño notificó un positivo por coronavirus que también le impidió jugar la jornada anterior ante el CD Tarancón.
Era el segundo partido aplazado de los balompédicos en esta atípica campaña, en la que solo habían podido jugar el citado encuentro contra Tarancón (ganaron 1-2 ante el Tarancón, aunque cometieron alineación indebida y se determinó que el resultado era de 3-0 más una multa económica de 1.001 euros). Tampoco jugaron en la primera jornada ante el CD Pedroñeras, si bien este partido se le dio por ganado a los balompédicos al no seguir el protocolo el conjunto rojiblanco.
El otro aplazado llegó en la jornada 2, en el que el Conquense debía recibir al CD Madridejos. Este encuentro se acabó jugando el 22 de noviembre.
Ahora que ya esta confirmado el aplazamiento del partido contra el CD Toledo, son seis los partidos en los que ha ocurrido esta situación: dos contra Villacañas, uno con Pedroñeras, uno con Madridejos, uno con Azuqueca y contra los toledanos.
Esto quiere decir que más de la mitad de los partidos del Conquense han sufrido suspensión y/o aplazamiento lo que demuestra que la Covid-19 no anima para nada a una Balompédica que, seguro que como propósito de año nuevo pide como agua de mayo, una vacuna contra los imprevistos.


































































