La victoria del Conquense contra el Huracán de Balazote (4-1) con un Gabri Salazar enchufado dejó otras noticias positivas. El regreso del equipo a La Fuensanta, su primera victoria como local de la temporada y su ascenso en la clasificación para acercarse a puestos de promoción son motivos muy buenos para alegrarse, pero también hay otros aspectos a destacar que invitan al optimismo de cara al futuro del equipo. Y es que en el choque se produjo el debut de dos canteranos, ambos defensas.
Se trata de los jóvenes Agustín y Lillo, el primero lateral y el segundo central. Los dos jugadores salieron a la vez, ya en el 89′ y con el resultado definitivo, como premio por su buen hacer y trayectoria. El entrenador Manolo Martínez decidió que salieran al verde, en sustitución del goleador Salazar y Manzano, para disputar los últimos minutos del choque.
Los dos jugadores son fijos en los onces del juvenil División de Honor, aunque no pudieron compartir ningún momento en el campo con el que es su entrenador, el capitán Iván Rubio, quien fue sustituido con anterioridad.
Con su estreno en la Tercera RFEF, ya son tres los jugadores del juvenil que se han estrenado este año en la categoría, ya que además de Agustín y Lillo ya hizo su debut en la goleada de los balompédicos en Miguelturra. Este domingo también iba convocado junto a sus compañeros, si bien no llegó a disponer de ningún minuto.




































































