El entrenador de la UB Conquense, Manolo Martínez, compareció este jueves en la rueda de prensa previa al choque del domingo a las 12.00 horas en Villarrobledo. Una rueda de prensa, por cierto, a la que se le ha caído parte del techo tras la borrasca de estos días.


Ve clave el choque del domingo: «Estamos a siete puntos, si conseguimos ganar nos podemos poner a cuatro que es a tiro de poder alcanzarles, sabiendo que ellos están a tiro de piedra de ser segundos e incluso primeros. Por lo que tanto para ellos como para nosotros está el aliciente de mirar hacia delante y eso siempre es bonito a la hora de preparar el partido. Va a ser muy complicado por cómo se les ha visto a lo largo de la temporada, siendo muy regulares, solo tuvieron un bajoncillo al final de la primera vuelta, aunque pronto se recuperaron para no dejarse ir y son muy fiables, cometen muy pocos errores y eso deja muy pocas opciones».
En la primera vuelta fueron muy superiores a su rival. «Ese día La Fuensanta estaba muy bien, era el segundo partido que jugábamos, no lo habíamos pisado casi y se podía circular y pudimos disfrutar. No sé cómo está el campo del Villarrobledo pero creo que no está muy mal, a ver las lluvias de esta semana. Además del campo, esperemos estar con la misma intensidad del choque de la primera vuelta y esa misma ilusión de poder derrotar al que entonces era el líder, aunque seguro que ellos también están mejor que entonces».
Hay muchos jugadores que no están al 100%. «Arrastramos gente con molestias de hace semanas, algunos los hemos podido dosificar y otros han tenido que forzar. Pero en Balazote dosificamos y perdimos, por lo que tenemos que poner esta vez toda la carne en el asador y tenemos que intentar llegar lo mejor posible y conformar un once competitivo».
Lamenta, y mucho, la lesión de Marco Recuenco. «Es una pena enorme, no lo podemos ocultar, es un chico que se merecía todo lo bueno que le estaba pasando, es de los pocos que acepta quedarse con ficha del filial e incluso si hubiera sido necesario hubiera jugado con ellos. Es un ejemplo de lo que tiene que ser un futbolista de cantera en Cuenca, lo que otros muchos no han aceptado, que tendrán sus razones y hay que respetarlas. Luego demostró que merecía ganarse un puesto y estaba marcando diferencias en la categoría y con unos números muy buenos. Es un golpe duro pero se tiene que recuperar porque es muy joven y será un buen capitán de la Balompédica».
No quiere confianza de los suyos por la victoria del domingo. «La moral dura cinco minutos en los entrenadores y en los jugadores hasta el lunes, porque el exceso de confianza es el peor enemigo, ya estamos centrados desde entonces en el choque del domingo», apuntaba.
A la baja de Marco se une la de Gabri, quien cumple ciclo de amarillas. «Gabri estaba con cuatro amarillas varios partidos, decidimos no forzar la quinta y tocó en la pasada jornada y ahora hay que contar con los jugadores que tenemos para el domingo».
Deben rentabilizar sus ocasiones si quieren llevarse los tres puntos. «Es un equipo que es complicado hacerle gol, hay que estar muy finos, llevamos unas jornadas haciendo ocasiones pero marcando poco. Va a ser clave marcar las que tengamos, ya que nos va a permitir poco, hay que ser muy eficaces en su área».




































































