Pablo Olivares (Cuenca, enero de 2002) salió del Ciudad de Cuenca al juvenil del Albacete en agosto de 2019. Dos años después, cumplida su etapa como juvenil, pasó al filial Atl. Albacete en el que ha estado las dos últimas temporadas, fichando por el Conquense en julio de este año. A pesar de su juventud, se ha convertido en la referencia del juego balompédico en el centro del campo. En la cuarta jornada, ante el Villacañas en La Fuensanta, sufrió una fuerte entrada que le produjo una lesión en un tobillo de la que, más pronto de lo previsto, se ha recuperado. En San Clemente, hace dos jornadas, jugó unos minutos y el pasado domingo, ante el Puertollano, ya actuó de titular.
En el entrenamiento de este miércoles, el primero de la semana del Conquense preparando el próximo partido en La Solana, Pablo terminó un poco lastimado por culpa de un golpe en su pie derecho, pero todo indica que no es nada importante. Con él hablamos de su papel en el equipo y del propio equipo.
Lo primero de todo, ¿se puede decir que ya estás recuperado de tu lesión?
– Sí, se puede decir que estoy totalmente recuperado gracias al fisio, al centro Magdala y a Jesús, a todas las personas que han puesto de su parte para que todo hay sido más rápido y ya esté de vuelta.
Cuando se está varias jornadas sin jugar, se habla de que cuesta coger el ritmo de competición.
– Al final, han sido tres semanas en las que he estado sin participar en el trabajo del equipo y eso ha hecho de que todo haya sido más rápido de lo que se esperaba. Por eso, no me ha costado mucho coger el ritmo y he tenido las mismas sensaciones que antes de la lesión.
Tras este comienzo de la liga, hay unanimidad en la importancia que tiene Pablo en el juego del equipo.
– Es un halago, pero lo que por mi parte toca es trabajar día a día y devolver la confianza al entrenador, al cuerpo técnico, a mis compañeros y a todos los aficionados y poder darles una alegría todos los días.
Cuando firmaste por el Conquense, ¿pensabas en tener tanto protagonismo?
– Está claro que, siempre que llegas a un club nuevo, aunque sea de Cuenca, te encuentras con gente con experiencia, gente que lleva años en el club y sabía que, desde el primer día, tenía que trabajar, tenía que ganarme el puesto, creo que estoy respondiendo a lo que me pide el míster y sólo me queda el seguir trabajando.
Se puede decir, por tanto, que estás muy satisfecho de cómo te va la temporada en el Conquense.
– Sí, sin duda alguna. Es el inicio soñado, muy ilusionante para todos, tanto para la afición como para mí, porque estoy siendo una parte importante en el equipo, estamos arriba en la clasificación y queremos brindarle el ascenso a la afición.
Hablas de ascenso, pero este Conquense ¿hasta dónde puede llegar?
– Nuestro objetivo es el ascenso directo, sí o sí, por lo menos para mí. Por plantilla y por el grupo humano, creo que debe ser el objetivo.
Y el próximo domingo, toca jugar en La Solana.
– Nuestro objetivo no es otro que ganar, no hay duda en ello. Sabemos que será un partido difícil, es un campo donde cuesta ganar, pero todos tenemos que remar en la misma dirección y sacar los tres puntos como sea.
El Conquense tiene previsto entrenar este jueves en La Fuensanta. La noticia positiva es que Iván Rubio entrenó este miércoles con normalidad, entrando en la recta final de su recuperación tras una lesión muscular.
El partido ante La Solana se jugará el domingo, a las 16.30 horas. La temporada pasada, el conjunto balompédico consiguió el resultado más claro de toda la liga con su victoria por 0-4. Ocurrió el 6 de noviembre de 2022.



































































