Socuéllamos y Conquense se veían las caras en uno de los choques de la jornada. Los azulones recibían al líder después de dos partidos sin ganar, con la necesidad de seguir sumando para consolidar el playoff, mientras que los blanquinegros querían seguir manteniendo su amplia renta con respecto a sus perseguidores.
El choque comenzó con la intensidad que se esperaba entre dos potentes equipos con todo lo que tienen ambos en juego. Tras unos primeros diez minutos de cortesía, donde reinó la pugna y el balón dividido, el Socuéllamos abrió la lata con un zapatazo desde el interior del área de Briega, que se aprovechó del balón anteriormente rechazado por la zaga conquense a un disparo de Monroy. El esférico se le quedó al socuellamino perfecto para el golpeo a media altura con el que fusiló a Bernabéu.
Apenas había dado tiempo para asimilar el primer tanto cuando llegó el segundo. Una dinámica que viene repitiendo el equipo en sus últimas salidas como Albacete o Puertollano. La presión de los de Jacinto Trillo obligó a Etxebe a ceder la pelota a su portero de aquellas maneras, lo que provocó que Raúl Bernabéu saliese de su área para despejar el esférico. Sin embargo, el golpeo le llegó perfecto a Juanan, que buscó directamente la portería con un gran golpeo que suponía el 2-0 con apenas 15 minutos de partido disputados.
El Conquense buscó resarcirse, pero se encontraba tosco en ataque y excesivamente nervioso en defensa. Así, antes de la media hora de partido pudo llegar el tercero, cuando en una nueva faltan de entendimiento de la defensa blanquinegra la aprovechó Iván Hujo para hacerse con el esférico e intentar la vaselina en la media salida de Raúl Bernabéu, cuando todo el Paquito Giménez cantaba el gol, el balón se marchó fuera por muy poquito. Y es que el Socuéllamos necesitaba muy poco para llevar el peligro a campo rival ante un irreconocible Conquense al que no le salía nada.
El primer disparo a puerta del Conquense fue desde el propio córner, cuando Pablo Olivares probó con un golpeo buscando el gol olímpico, pero en el contraataque de la misma jugada, Iván Hugo estrelló el balón por dos veces en el poste: primero con el pie tras el centro desde la banda y luego con la cabeza en el rechace del primer disparo. Fue todo un milagro por lo rocambolesco de la acción que la pelota no terminara en el fondo de las mallas.
Así se llegó al intermedio del encuentro, con un Socuéllamos un escalón por encima del Conquense en intensidad y ejecución de las jugadas, mientras que los de Rober Gutiérrez no lograban ni enhebrar jugadas como en partidos anteriores, ni encontrar la referencia ofensiva de Jairo o Antonio Fernández en punta para que ello se tradujera en peligro de cara a puerta contraria.
Para el segundo tiempo, Rober Gutiérrez movió ficha buscando la reacción de su equipo con un triple cambio, dando entrada a Iván Rubio, Fran Oller y Marcos Recuenco por Adriá Parera, Fran Perujo y César Susmel.
Se pudo apreciar un leve atisbo de reacción, con algo más de conexión entre los hombres de la medular y la zona ofensiva gracias a la figura de Fran Oller, pero el Socuéllamos, con una buena renta en el bolsillo, no tuvo reparos en amontonar los once jugadores en su zona del campo pacientemente, buscando el balón suelto o la recuperación para montar un contrataque que rematara el partido. Pudo volver a hacerlo Monroy pasada la hora de juego, pero despejó con ambas manos el ‘chut’ Bernabéu evitando el tanto rival.
Y es que por mucho que el Conquense pusiera más cantidad en arriba con la posterior entrada de Javi Heranz y Marco Recuenco, el peligro siempre lo llevó el Socuéllamos. Iván Hujo a punto estuvo de hacer un golazo rematando con una “tijereta” un saque de esquina que pasó rozando el travesaño de Raúl Bernabéu y, en la recta final del choque, Luca puso el cuerpo cuando Rodri disparó casi pisando área pequeña del Conquense.
Ya en el descuento, y a base de amontonar jugadores en área rival, el Conquense vio gol con un testarazo de Javi Heranz tras tocar previamente Luca. Un gol que llegó demasiado tarde para intentar sacar algo, pese a que Antonio Fernández dispuso de un disparo desde dentro del área que provocó el susto en el graderío local, pero el intento se marchó muy alto.
De esta forma, el Conquense cayó en el Paquito Giménez de una manera similar a cómo lo hizo en el Cerrú dos semanas antes. Una fragilidad defensiva que es lo opuesto a lo que ha consolidado el liderato de los de Rober Gutiérrez, encajando en pocos minutos dos goles como ya lo hiciera ante el Atlético Albacete o el Calvo Sotelo. Una imagen desdibujada de los blanquinegros que tratarán de corregir la próxima jornada ante el Atlético Tomelloso, equipo de la zona baja que recibirán en La Fuensanta.


































































