Cada vez queda menos y cada vez está más cerca. Sin querer tirar las campanas al vuelo, la sensación en el Conquense se palpa en el ambiente. La intensidad, el buen rollo y la ambición marcan la pauta del día a día de la Balompédica.
No obstante, el técnico mantiene los pies en el suelo: «Nosotros hemos hecho muchas cosas bien durante muchas jornadas y lo tenemos al alcance y no lo podemos perder, por ello debemos ser conscientes de que cada partido es un mundo, que cosas peores se han visto en el fútbol, pero está claro, y no es sacar pecho, el objetivo está cerca».
Y es que el técnico reconoce que «es complicado» controlar cierta euforia ante lo cercano de la gloria, pero al mismo tiempo señala que su plantilla «sólo piensa en Torrijos y nada más allá», al tiempo que admite que sus jugadores «están muy ilusionados con la recta final de temporada».
La presión existe, por eso Gutiérrez tiene ganas de ver a sus jugadores «liberados», ante la carga que está suponiendo para todos los equipos estas últimas jornadas y donde cada detalle cuenta.
La primera de las cinco finales que restan al Conquense están en Torrijos, un rival que gasta sus últimas balas para luchar por una permanencia que tiene muy complicada, pero no imposible. Rober define a su siguiente rival como un equipo «muy peligroso, joven y con mucha energía y que no especula», por ello el entrenador del Conquense avisa a navegantes: «Deberemos salir mentalizados de hacer un partido serio, nos van a poner las cosas difíciles, sabiendo además la complejidad del campo».
A la importancia de una nueva victoria se suma la imagen a revertir del Conquense lejos de la Fuensanta. «Lo hablamos entre nosotros, tenemos que acabar la temporada de manera digna y saber que las últimas tres salidas han sido muy malas, esa cara fuera de casa la tenemos que cambiar», declaraba el técnico.
Así, Rober espera que su equipo sepa dar la mejor versión que le ha llevado a «ver desde las alturas» este final de temporada, con un mensaje claro para poner en valor el trabajo realizado hasta ahora: «imaginaros qué temporada ha hecho la UB Conquense, entre tanta terna de equipos que no solo optan al quinto puesto, sino que optaban a ser campeón, la temporada que han hecho estos jugadores es un disparate», añadía el entrenador.


































































