Honrubia, semilla del fútbol sala conquense. El equipo amarillo, tras luchar la pasada campaña entre los mejores de la región por el ascenso a División de Honor de Fútbol Sala, volverá en la presente temporada a competir en el grupo de ascenso de Liga Preferente FS.
El camino hasta el momento ha sido mucho más complicado para el equipo dirigido por Ángel García. El técnico admite que las lesiones de Vicente Araque y Carlos Martínez han sido un lastre importante, al tratarse de bajas de larga duración. A ello se han unido semanas difíciles con lesiones leves que han obligado a recurrir en varias ocasiones a jugadores del equipo filial juvenil, una de las novedades que ha implementado el club este curso deportivo.

«Vicente y Carlos son dos jugadores importantes para nosotros, y aparte hemos sufrido en muchos partidos, pero al final hemos logrado meternos entre los cuatro primeros y asegurar la categoría, ese era el objetivo desde el principio», reconoce García. Una gesta que ha tenido un coste en la formación de los jugadores del equipo ‘B’: «Muchas veces hemos tirado de los mejores, y eso les ha afectado a ellos, que en ocasiones han ido muy limitados. Al final somos un pueblo pequeño», añade.
El entrenador del Atlético Honrubia asume ahora, con la tranquilidad de haber asegurado la categoría, una segunda fase en la que se marca como objetivo «la permanencia está asegurada, ahora toca competir, disfrutar, divertirnos y poco más». La irrupción de los amarillos en categoría juvenil ha traído muchas alegrías, incluida la convocatoria de varios de sus jugadores a la selección regional sub-19, destacando Vicente Araque como convocado.
Así, pese a los inconvenientes y dificultades, Honrubia encara un ilusionante 2025, en el que volverá a competir con los mejores equipos juveniles de la región por el ascenso. Una tarea desafiante que seguirá formando el talento conquense y brindando oportunidades para el crecimiento de los jugadores en el deporte del 40×20.





























































