El piloto conquense Adrián Peñarrubia afrontará uno de los mayores retos de su trayectoria con su participación en el Rally du Maroc, para el que contará con una importante novedad: la adquisición de una KTM 450 Rally Factory, una motocicleta específicamente preparada para afrontar las exigencias del desierto.
«He comprado una KTM 450 Rally Factory. Esta moto está hecha ya de origen para el desierto y viene sobradamente preparada», explica Peñarrubia. El conquense destaca entre sus características las suspensiones de primer nivel, la torre de navegación y sus 33 litros de capacidad de combustible, repartidos entre los dos depósitos delanteros y el trasero.
Peñarrubia competirá bajo la asistencia de Ottomoción, estructura que ya le facilitó la motocicleta con la que participó en la Baja Extremadura. Sin embargo, afrontará un desafío añadido durante su aventura marroquí: no contará con mecánico y será él mismo quien realice las labores de asistencia.
El Rally du Maroc supondrá además medirse a uno de los escenarios de referencia de los grandes rally-raids. Según explica el propio piloto, la prueba forma parte del campeonato mundial en el que también se integra el Dakar, aumentando así la dimensión deportiva del reto que afrontará a finales de septiembre.
La aventura comenzará en Agadir, donde los días 26 y 27 de septiembre tendrán lugar las verificaciones técnicas y administrativas. La competición arrancará el día 28 con un prólogo, compuesto por cerca de 100 kilómetros de enlace y una especial de 18 kilómetros que servirá para determinar el orden de salida.
El verdadero desafío comenzará el 29 de septiembre con la primera etapa. Peñarrubia deberá completar 370 kilómetros de enlace y otros 268 kilómetros de especial en dirección a Zagora. Será el inicio de la parte más exigente de la competición, adentrándose posteriormente en los terrenos desérticos de Marruecos.
La segunda etapa contará con 123 kilómetros de enlace y 300 kilómetros cronometrados. El propio piloto anticipa una jornada especialmente exigente por la variedad del terreno, combinando montaña, rocas y zonas de mucha piedra antes de alcanzar la arena.
Todavía más larga será la tercera etapa, con 228 kilómetros de enlace y una especial de 364 kilómetros, la de mayor kilometraje de toda la prueba. En total serán 592 kilómetros en una jornada que Peñarrubia espera rápida y que llevará a los participantes hasta el desierto de Merzouga, donde las dunas y la navegación adquirirán protagonismo.
La navegación será precisamente uno de los grandes desafíos de la cuarta etapa, compuesta por 132 kilómetros de enlace y otros 321 de especial. Los participantes atravesarán diferentes cañones y tendrán que interpretar numerosos CAP —rumbos expresados en grados—. Según traslada Peñarrubia, Marc Coma ha señalado que esta etapa incluirá zonas por las que nunca antes se ha competido.
La quinta etapa presentará 98 kilómetros de enlace y 289 de especial. Aunque será la jornada más corta al margen del prólogo, el conquense advierte de que llegará después de varios días y muchas horas encima de la moto, por lo que la acumulación de fatiga física y kilómetros tendrá un papel fundamental.
Precisamente, la preparación física está siendo otro de los pilares del proyecto. Peñarrubia está trabajando junto a Ramón, de Magdala, quien se ha involucrado en su preparación tanto mediante sesiones de fisioterapia como con la elaboración y seguimiento de su plan de entrenamiento.
Una preparación destinada a afrontar una prueba que supondrá un importante salto para Adrián Peñarrubia, tanto por la dureza y duración del recorrido como por hacerlo sobre una KTM específicamente concebida para los rally-raids y con el desafío añadido de tener que encargarse personalmente de buena parte de la asistencia durante la competición.

























































