Israel Martínez cuenta con una trayectoria en el mundo del arbitraje deportivo más que dilatada. Exárbitro y con casi dos décadas dirigiendo partidos en la máxima categoría del fútbol sala nacional, cuando llegó el momento de dar un paso al lado, no dejó que su amor por el arbitraje cayera en saco roto.
Con su experiencia y formación de nuevos talentos, Martínez dio el salto a la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha como director técnico del comité de árbitros, cargo que ostentó hasta hace poco más de un año por una de las mejores razones: una promoción al comité nacional.
Desde entonces, el exárbitro conquense recibió la llamada de Álvaro Cid Bragado para convertirse en el nuevo director técnico de la comisión nacional de arbitraje de fútbol sala.

“Mi trabajo es preparar y dar formación, designación y evaluación a todos los árbitros de categoría nacional: Primera y Segunda División y Primera División Femenina”, explica el experimentado trencilla. Además de las citadas labores, también prepara las pruebas físicas y técnicas en las que los colegiados se evalúan para su promoción: “reglas de juego, análisis de vídeo y psicotécnicos que sirven para los ascensos y descensos de categoría”.
De manera paralela, Martínez realiza encuentros y charlas de manera mensual de unificación de criterios y mejora del nivel arbitral para una correcta aplicación de las reglas de juego, además de estar presente en todos los campeonatos de la RFEF, incluida la reciente Copa de España, en la que tuvo que tomar la decisión de designar a Luis Miguel Sánchez Chamorro y Fernando Faubell Zaldívar como encargados de arbitrar la gran final que se disputó entre el Jaén Paraíso Interior y el Barça. “Fue una medida valiente porque no eran árbitros FIFA, confiamos en su determinación y salió perfecto, arbitraron a la perfección”.
Israel Martínez sigue sin perder determinación y agudeza visual para los nuevos talentos y el próximo paso ya está definido con su presencia en la Copa de la Reina, que se disputará en Madrid, y la Copa del Rey de Cáceres, en la que el conquense velará por el buen hacer del colectivo arbitral del fútbol sala nacional.





































































