El VivoCuenca cayó con claridad por 6-1 ante el Rivas Futsal en el Parque Sureste, en un resultado demasiado abultado para lo visto sobre la pista, donde la falta de acierto y los errores defensivos volvieron a condenar al conjunto de Manolo Moya.
El partido comenzó con buenas sensaciones para los azulones, bien plantados con su quinteto veterano formado por Ibi, Valen, Peñu y Valero, y con un Mario Gómez firme bajo palos, sosteniendo al equipo en los primeros minutos. Tras contener los envites iniciales del conjunto local, el VivoCuenca golpeó primero en una contra, con un balón al segundo palo que Cerzi empujó para hacer el 0-1.
Sin embargo, el guion cambió rápidamente. El Rivas dio un paso al frente y comenzó a generar peligro, obligando a intervenir en varias ocasiones a Mario. En una acción aparentemente inofensiva, un disparo lejano de Marín que encontró espacio entre las piernas de un defensor sorprendió al guardameta y supuso el 1-1.
Pese al empate, el VivoCuenca no se vino abajo y continuó generando ocasiones. Disparos de Budia, Cerci y Peña, junto a acciones a balón parado y saques largos de Mario, mantuvieron la amenaza constante. Destacó especialmente un remate de Raúl que se marchó fuera por poco y una acción en la que Peñu asistió con el hombro a su compañero en el segundo palo, cuyo disparo se estrelló en la madera.
Cuando mejor estaba el conjunto conquense, llegó el golpe antes del descanso. Una presión alta del Rivas provocó una pérdida en salida de balón, derivando en un mano a mano que terminó con pase al segundo palo para el 2-1, obra de Daniel, un resultado injusto para lo visto en la primera mitad, donde el VivoCuenca había disparado más, pero sin eficacia.
La segunda parte mantuvo el mismo patrón. El VivoCuenca siguió insistiendo con múltiples llegadas, acumulando disparos —hasta quince en este periodo—, pero sin encontrar premio. En cambio, el Rivas mostró una efectividad letal, castigando cada error defensivo con transiciones rápidas, robos en zona alta y definiciones precisas que ampliaron el marcador hasta el 4-1, ambos de Caballero.
El quinto tanto llegó en una jugada colectiva iniciada por el portero local, que asistió a banda para que el balón terminara en el segundo palo con un sencillo remate (5-1) para que Caballero hiciera su triplete. Con el partido ya muy cuesta arriba, el VivoCuenca lo intentó con más corazón que cabeza, pero sus opciones se toparon una y otra vez con la madera o con el guardameta rival, uno de los grandes protagonistas del encuentro. Ya en la recta final, un nuevo contragolpe culminado en el segundo palo por Marín cerró el marcador con el definitivo 6-1.
Derrota dura para el Vivo Cuenca, que, pese a estar ya descendido, compitió y generó ocasiones suficientes para un resultado diferente, pero volvió a evidenciar sus problemas de cara a portería. El conjunto de Manolo Moya despedirá la temporada en casa la próxima jornada, con el objetivo de brindar una última alegría a su afición tras un curso complicado en Segunda B.


































































