Era una de las salidas más complicadas del calendario, pero el FS VivoCuenca volvió a mostrar competitividad, aunque el resultado volvió a ser adverso. El conjunto conquense puso en aprietos al líder del Grupo 4, el Albacete Fútbol Sala, pero la calidad en las acciones decisivas permitió al equipo de Félix Munera, no sin sufrimiento, dejar los tres puntos en casa y mantener su impecable dinámica como local: 12 partidos, 12 victorias.
Resistencia defensiva y eficacia azulona en la primera parte
El encuentro tuvo una dinámica constante en la que los locales hicieron gala de su calidad a través de la posesión, obligando al VivoCuenca a replegarse. Los de Manolo Moya sabían que viajaban al Pabellón Universitario a sufrir, pero también a resistir. El muro defensivo azulón funcionó durante muchos minutos, bien taponando disparos exteriores o con las intervenciones de Mario Gómez, que se convirtió en un quebradero de cabeza para el líder.
En ataque, el Vivo fue selectivo, pero incisivo. Tras una jugada embarullada, Budia cazó un balón suelto y soltó un disparo a la escuadra para firmar el 0-1. El tanto reforzó la moral conquense, que incluso rozó el segundo en una contra conducida por Adri, cuyo pase al segundo palo fue interceptado cuando Álvaro ya esperaba para empujarla.
El 0-2 llegó a producirse, pero fuera de tiempo. Con apenas cuatro segundos para el descanso, un envío largo de Mario fue rematado por Adri tras la caída del balón, pero la bocina había sonado instantes antes.
Reacción del líder y final cruel en el Universitario
El segundo acto comenzó con el empate local. En la primera acción de peligro, un pase cruzado al segundo palo permitió a Juanlu establecer el 1-1. El VivoCuenca no se amilanó y volvió a generar peligro, pero el 2-1 llegó en una acción a balón parado, culminada por Diego Gómez con un potente disparo al primer palo.
La respuesta azulona fue inmediata y de gran calidad. Jesús Serrano recibió en doce metros y conectó un zurdazo a la escuadra para devolver la igualdad (2-2) a falta de nueve minutos.
En el tramo final, Albacete asumió riesgos con portero-jugador. La apuesta resultó decisiva: Juanlu culminó una circulación rápida con un disparo ajustado al palo para el 3-2 definitivo.
El Vivo tuvo el empate en los últimos instantes. Jesús, Adri y Peñu lo intentaron, y en la acción más polémica, Valen cayó dentro del área cuando armaba el disparo, reclamando un penalti que los colegiados Álvaro Peces y Rubén Donado no señalaron.
Sonó la bocina en el Universitario y el líder sumó una nueva victoria que le acerca al objetivo del playoff. El VivoCuenca, pese a la buena imagen ofrecida, se volvió de vacío. El próximo domingo buscará resarcirse ante el filial del Inter Movistar B en El Sargal.


































































