En esta crisis sanitaria seguimos hablando con diferentes especialidades que estos días, sin cabe, se hacen más importantes. En este caso, la protagonista es Mª Ángeles Atiénzar Martínez, que cuenta con un curriculum envidiable:
-Graduada en Psicología por la Universidad de Valencia, Máster en Psicología General Sanitaria y Máster en Psicología Deportiva por la SIPD.
-Forma parte de la Unidad de Investigación en Psicología del Deporte de la Universidad de Valencia, coordinada por Isabel Balaguer.
-Actualmente trabaja tanto con tenistas de forma individual como a nivel grupal en distintas academias de la Comunidad Valenciana. Y también forma a entrenadores y a padres en la creación de climas motivacionales de empoderamiento.
-Educadora en el Valencia CF.
¿Consejos para este confinamiento de manera general?
Creo que hay mucho dicho a este respecto, y la tendencia general nos habla de “rutinas” lo que desde mi interpretación quiere decir: orientarnos hacia el establecimiento de objetivos acompañados de una serie de estrategias para conseguirlos. Es importante la separación de espacios de ocio y laboral dentro de la casa, si es posible, y la introspección y aceptación de las emociones… pero a mí me gustaría desarrollar un poco mas la idea de los objetivos, del Establecimiento de objetivos.
Todos hemos tenido que replantear objetivos, ya que el confinamiento nos ha impedido seguir haciendo lo que estábamos haciendo hasta ese momento, o al menos de la forma que lo estábamos haciendo.
Estar dentro de casa sin objetivos puede llevar a la apatía. A que alguien se levante con el pijama y no se lo quite en todo el día … y que todos los días sean iguales. Pero no me gusta que el enfoque de todo esto sea solo desde el lado negativo o “el problema”….no tiene porqué ser así, de hecho hay mucha gente que incluso “está bien” (siempre respetando la situación sociosanitaria que vivimos, evidentemente).
Como trabajo con deportistas me gusta la idea de plantear OBJETIVOS (quizás sea deformación profesional de la psicología deportiva). Es importante pensar en lo que queremos conseguir en una unidad de tiempo determinada, bien sea un día, una semana o un me, es decir, ¿qué quiero conseguir yo en ese periodo de tiempo? ¿Cuál es mi objetivo o cuales son mis objetivos? Y además hay que priorizar objetivos y ponerlos en unas horas aproximadas del día. Una vez definido ya sabemos hacia dónde me dirijo. Y entonces, cuando se hacia dónde camino, trazaré mi plan de acción. Y quizá en ese plan de acción entra la no-rutina, porque me he planteado tomarme la vida de otro modo, o quizá entra una rutina porque se que por la mañana quiero seguir leyendo todo aquello que dejé para otro momento y uno de mis objetivos es reciclarme como profesional durante esta cuarentena.
Quiero decir, es importante saber hacia dónde voy y saber cómo me adapto a la situación que vivo; la adaptación será mejor si somos resilientes (este concepto que se esta poniendo de moda es fundamental), ya que sabremos afrontar mejor la situación y podremos orientar nuestros objetivos sacándole partido al confinamiento.
Me gustaría aclarar, este enfoque vale para todas las personas, pero no hay que olvidar que con mucha probabilidad tanto la que escribe como las personas que leen hablemos «desde el privilegio» de tener nuestro sueldo al final del mes (o parte de él) y de seguir trabajando a través del teletrabajo. Sin embargo, sabemos que hay muchas personas actualmente que su objetivo es «llegar a mañana» porque la situación les está ahogando y esto más que resiliencia es supervivencia.

¿Consejos a deportistas?
El consejo a los deportistas, es el mismo que el que he explicado anteriormente.
Ser deportista es trabajar por objetivos (muchas de las veces trazados por sus entrenadores). En esta situación los objetivos a medio y a corto plazo han cambiado radicalmente. De entrenar todos los días en instalaciones muy completas donde tenía todo lo necesario para la preparación física, técnica y táctica, de repente se han visto en sus casas y allí han montado sus “gimnasios” y estos les han ayudado al menos a mantener lo que tenían. Lo más complicado ha sido mantenerse a nivel técnico porque no han podido acceder a sus lugares de entrenamiento. Muchos de ellos han entrenado con práctica imaginada.
Todos ellos han tenido que hacer un reajuste de objetivos acorde a la situación que viven…tienen muy claro que tal vez no puedan bajar su marca en la siguiente competición porque las han cancelado, quizás no puedan sumar los puntos ATP que querían porque no saben cuándo van a volver a competir, o no pueden seguir mejorando su porcentaje de tiros libres porque no han vuelto a pisar la cancha. Entonces, ¿qué han hecho?¿Entrar en una parálisis por análisis de la situación o replantearse los objetivos?
Creo que la segunda es la opción. En situaciones de este tipo si los deportistas no tienen muy clara la meta a largo plazo, a donde quieren llegar en su deporte, es posible que se pierda el foco, que incluso se entre en un periodo de No motivación (¿para qué voy a hacer nada? ¿de qué sirve si no puedo competir?). Sea como fuere, siempre será importante reconducir la situación, situar este periodo de tiempo en su justo lugar en la totalidad de su carrera como deportista, buscar los objetivos de forma que nos comprometamos con ellos y de este modo estamos favoreciendo una motivación más autodeterminada lo cual a su vez nos ayudará a tener mayor sensación de bienestar, satisfacción y más compromiso con nuestra rutina diaria.
Además es un muy buen momento para trabajar nuestro entrenamiento mental. Existen diversas herramientas para trabajar nuestra habilidades psicológicas que además nos ayudarán a mejorar en el futuro nuestro rendimiento cuando volvamos a la pista. Por ejemplo trabajar la visualización, entrenarnos en la relajación o la propia tolerancia a la frustración…para eso claro, es bueno trabajar con un o una profesional.
¿Cómo se les puede ayudar a los más pequeños?
No soy experta en infancia, pero en este momento es interesante fomentar lo que Deci y Ryan (2000) llaman la necesidad de Autonomía. Es decir, en este contexto controlado en el que nos movemos, en el cual las y los pequeños están en casa es un buen momento para fomentar que tengan voz y voto en el día a día, explicarles la situación para que la entiendan (entender el porqué de las cosas me hace autónomo en mis decisiones y me ayuda a gestionar la situación) pero también para que puedan opinar y decidir: una vez tienen la información podemos dejar que se organicen ellas y ellos sus tareas del cole, que sean responsables de alguna labor en casa, que nos ayuden a organizar las salidas «¿cómo crees que podemos hacerlo?»…
Estos autores también hablan de la necesidad psicológica de la Relación, es el momento de empatizar, de hacerles sentir que sus sentimientos son importantes y sus opiniones también. Dedicar tiempo a hablar de las emociones con ellos y ellas les ayudará a gestionarlas y aceptarlas. Lo mismo que necesitamos las personas adultas. Sentir que importamos como personas.
A veces creemos que «los niños y las niñas pequeñas» necesitan ayuda y la consideramos una población vulnerable, cuando en realidad si escuchamos y confiamos en ellos y ellas nos daremos cuenta de que en muchas ocasiones pueden ser más autosuficientes de lo que creíamos…dejémosles jugar y ser creativos a su manera.
Finalmente considero que es bueno en la medida de lo posible que sigan en contacto e implicadas con aquellas actividades en las que estaban involucrados/as, que no todo en su vida sea entorno a las tareas de clase (es un buen momento para cambiar el paradigma). Que sigan conectándose con sus amistades, si están en los scouts que sigan haciendo cosas con su grupo a distancia, con las amistades del deporte…que no nos alejemos de lo que nos llena y nos nutren desde otras perspectivas.

¿Cómo se gestionará psicológicamente la vuelta a la actividad deportiva?
Ahora mismo se trabaja desde la incertidumbre pero la vuelta a la actividad deportiva quizá no diste mucho de lo que sería una pretemporada: replanteamiento de objetivos (de nuevo), trabajar para hacer una puesta apunto a nivel físico y a nivel psicológico y poco a poco ir avanzando en la técnica y la táctica para estar en forma para afrontar la competición.
Siempre es el enfoque preferible, pero en esta situación tomará especial importancia lo que en psicología deportiva llamamos Orientación a la Tarea, las deportistas tendrán que focalizarse en sus progresos, en avanzar y mejorar aquellos aspectos de su juego que han sufrido más este periodo y no tanto orientarse al resultado. Esto les hará disfrutar más, mejorar y rendir mejor.
¿Cuáles son sus principales inquietudes?
Ayudar a que las personas en general y deportistas en particular sepan gestionar su tiempo, sus objetivos, sus emociones, tanto en esta situación de confinamiento como en el momento que se abran poco a poco las puertas y haya que empezar nuevamente a gestionar el día a día de otra forma diferente. Mi inquietud es conseguir que las personas consigan entusiasmarse con lo que hacen pues eso va a favorecer en buena medida su bienestar, tanto en el confinamiento como fuera de él.
Deci, E. L. y Ryan, R. M. (2000). The “what” and “why” of goal pursuits: Human needs and the self-determination of behavior. Psychological Inquiry, 11, 227-268.



































































