El ciclista de Mota del Cuervo Jesús Herrada disputó este domingo su última jornada como profesional. Lo hizo en la Vuelta a España, en la llegada a Granada, poniendo el punto final a 16 temporadas en la élite con un bagaje espectacular y al alcance de muy pocos: 21 victorias, dos Campeonatos de España, tres triunfos en la ronda española y una trayectoria que trasciende ampliamente los resultados.
La etapa final de la Vuelta a España era especial para el moteño y para el ciclismo. Su equipo durante su último año como profesional, el Burgos BH, lo sabía y le dedicó un sentido homenaje acompañándole en una cita tan especial.
Herrada llegaba a Granada después de tres semanas, 21 etapas y miles de kilómetros desde aquella contrarreloj inaugural en Mónaco. Había anunciado antes de comenzar la ronda que sería su última competición profesional y, por tanto, cada etapa y cada jornada le acercaba a la despedida. Al moteño, un tipo inteligente y en ocasiones hasta frío encima de la bicicleta, se le veía emocionado por lo que estaba sucediendo. Y es que no es fácil despedir 16 temporadas como profesional ni decirle adiós a lo que lleva toda una vida realizando (ahora, la bicicleta seguirá siendo su forma de vida, pero dejando a un lado la competitividad que le acompañaba).
En la salida de Granada recibió, junto a Pello Bilbao, David de la Cruz, Magnus Cort y Steven Kruijswijk, el homenaje de La Vuelta. Los 142 corredores que llegaron al final de la ronda formaron un pasillo con sus bicicletas para despedir a cinco hombres que representan una parte importante del ciclismo de los últimos años. Para Herrada, además, era un adiós definitivo. Los otros cuatro continuarán hasta finalizar la temporada; para el moteño, en cambio, la última etapa de La Vuelta fue también la última carrera de su vida profesional.
De Las Cantererías al pelotón mundial
Herrada recordó al anunciar su retirada aquella carrera de triciclos en su barrio de Las Cantererías, en Mota del Cuervo. Después llegaron las categorías inferiores, los entrenamientos, los viajes familiares y una bicicleta que acabaría convirtiéndose en su forma de vida. No podía ser menos en una familia tan ligada al ciclismo (el hermano mayor, Fernando, rozó el profesionalismo, y José, el mediano, le acompañó durante buena parte de su trayectoria profesional tanto en el Movistar Team como en el Cofidis).
Jesús creció viendo competir a sus hermanos Fernando y José, compartiendo viajes y experiencias y construyendo junto a ellos una pasión que terminaría llevándole hasta el máximo nivel.
En 2011 llegó el salto al profesionalismo con Movistar Team. Tenía entonces 20 años y entraba en una estructura que durante buena parte de la década sería una de las grandes referencias del ciclismo mundial.
Su primera victoria profesional llegó en 2012, en la Vuelta a Asturias. Pero si hay un resultado que permite entender al Jesús Herrada que estaba naciendo como corredor es el Campeonato de España de 2013.
El primer maillot rojigualdo
En Bembibre, con apenas 22 años, Herrada se proclamó campeón de España de fondo en carretera. Ya había dejado destellos de su calidad y su nombre comenzaba a sonar en el pelotón, pero en territorio leonés dejó su impronta. Era el triunfo que anunciaba al pelotón que aquel joven de Mota del Cuervo tenía algo diferente.
Su vínculo con el Campeonato de España obtuvo otro oro cuatro años. En 2017, en Soria, Jesús Herrada ganó después de formar parte de una fuga de cinco corredores en la última vuelta, con Alejandro Valverde como uno de sus acompañantes.
El corredor que sabía leer las carreras
En este medio y quien suscribe este artículo, siempre hablaba de cuál era el detalle diferencial de Jesús Herrada: su inteligencia. No es baladí destacar este apartado de un corredor con capacidad para desenvolverse contra el reloj, cuando la carretera se empina, o cuando la potencia es necesaria. Y es que el moteño tenía el don de saber elegir fugas y detectar los movimientos importantes. Si Herrada entraba en una escapada, había altas probabilidades de que llegara a meta.
Un instinto que le ha llevado a conquistar diferentes pruebas a lo largo de su carrera: una etapa del Critérium du Dauphiné, el Tour de Luxemburgo —que además ganó en 2019 junto a dos etapas—, pruebas de un día y carreras por etapas. También conquistó el Mont Ventoux Dénivelé Challenge en el año de su creación, el Trofeo Serra de Tramuntana, la Clásica Grand Besançon Doubs o una etapa del Tour de Omán.
Pero su leyenda se agigantó en una carrera hasta entonces vetada y que, no es casualidad, ha acabado viéndole dar sus últimas pedaladas: La Vuelta a España.
Tres victorias que ya forman parte de la historia
En el Movistar Team acabó peleando por un Tour de Francia que se le negaba tanto a la escuadra azulona, empeñada en pelear por el liderato, como al moteño, que no tenía suerte para obtener una victoria. Solo al marcharse al Cofidis se convirtió en un corredor regular en la Vuelta a España, y Herrada no tardó en demostrar que era la apuesta adecuada.
En su primer año con los galos conquistó la Vuelta. En 2018 se coló en una fuga y, si bien no acabó con victoria, se enfundó el maillot rojo durante dos días (en una cita que llevaba años sin ver a un corredor español portar el maillot y que por fin ha visto en este 2026 cómo Enric Mas devolvía al ciclismo español a lo más alto).
Eso fue solo el anticipo de lo que venía. En 2019, un año después, consiguió su primer triunfo en Ares del Maestrat, tras resolver con maestría una larga escapada. Dejó el mismo sillo en 2022, en Cistierna, cuando ganó al sprint la escapada en la que se coló. Y en 2023 se convirtió en el ciclista español en activo con más victorias en La Vuelta tras imponerse, otra vez tras una fuga, en Laguna Negra.
Un triplete de triunfos al alcance de muy pocos y que le pusieron la guinda a una trayectoria ya de por sí espectacular.
17 grandes vueltas
Cierra su proefesionalismo con la disputa de 17 grandes vueltas a lo largo de su carrera: ocho Tours de Francia, siete Vueltas a España y un Giro de Italia.
Solo una gripe le impidió acabar el Tour en 2016 y tampoco pudo acabar la Vuelta a España en 2019 a causa de unos problemas físicos que arrastró durante varias etapas. Su vigésimo puesto en el Tour 2019 es su mejor clasificación histórica, si bien su objetivo nunca pasó por la general y sí por pelear por las etapas.
Un palmarés envidiable
Más allá de los resultados en las grandes vueltas, Herrada también vinculó su nombre con éxito a la selección española. Fue un habitual de Javier Mínguez e incluso disputó cinco mundiales en Ruta (el último en 2023), donde dejó siempre su impronta peleona y luchadora. También representó a España en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 (la gripe del Tour de Francia 2016 le impidió acudir a los posteriores Juegos Olímpicos de Río), en una carrera en la que fue el mejor corredor nacional y el único que se mostró combativo.
Memorable es su actuación en los Juegos Europeos de Bakú, cuando en 2015 dio un auténtico recital para que Luis León se llevara el oro (y el conquense aun así acabó cuarto).
Cierra su trayectoria con los siguientes triunfos:
2 etapas en la Vuelta a Asturias (2011 y 2015)
2 etapas del Tour Poitou-Charentes (2012 y 2014)
2 campeonatos de España (2013 y 2017)
1 etapa del Tour del sur (2014)
1 etapa del Tour de Limousin (2015)
1 etapa del Criterium de Dauphiné (2016)
3 etapas de Vuelta a España (2019, 2022 y 2023)
Tour de Luxemburgo más dos etapas (2019)
Trofeo Las Salinas-Campos-Porreras-Felanich (2019)
Mont Ventoux Dénivelé Challenge (2019)
Trofeo Serra de Tramuntana (2021)
Clásica Grand Besançon Doubs (2022)
1 etapa del Tour de Omán (2023)
Tour de Doubs (2023)
Pero más allá de todos estos triunfos, deja un legado espectacular en el ciclismo nacional y conquense. Historia viva del deporte. De Cuenca y de España.

























































