Este lunes se disputó la segunda etapa del Dakar, la cual tuvo una distancia de 430 kilómetros y que al igual que en el primer día tuvo un recorrido más que complicado que los pilotos tuvieron que sufrir en sus carnes y con sus respectivas máquinas.
Y en este Dakar, una vez más, Cuenca tiene representación tanto en motos como en choques. En la primera de ellas está Fernando Domínguez, que entró en el puesto 106º de la etapa con un tiempo de 07H 55′ 28′, a 02H 32′ 24» del ganador del día, que ha sido Mason Klein, que marcha también como líder de la general, donde Domínguez es el 113º. En su categoría, Rally 2, es el 74º, mientras que en la etapa entró en el puesto 69º. Buen día para el conquense.
De nuevo tuvieron una jornada dura Manolo y Mónica Plaza, pero lograron acabar un día que comenzó muy bien para ellos, completando excelentes tiempos, pero se les complicó la jornada y estuvieron más de dos horas parados por problemas eléctricos en su vehículo. Finalmente han podido arreglar los problemas en su alternador y han entrado en el puesto 125º de la general con un tiempo de 08H 51′ 17» a 03H 50′ 51» del ganador, que fue Nasser Al Attiyah, aunque no le quita el liderato de la general al madrileño Carlos Sainz, que volvió a pinchar, pero pudo entrar tercero y mantener el primer puesto. Los Plaza son 124º en la general y 52º en su categoría, T1 Todoterreno Modificado, donde han sido 51º en la etapa.
«Tenemos una sensación agridulce. Por una parte, estamos contentos con el ritmo que hemos logrado marcar. Por la otra, nos están persiguiendo los incidentes. Pero ha sido una evolución en positivo respecto a la jornada de ayer. Estamos convencidos de que mañana será aún mejor. Tenemos una actitud positiva», aseguran.
«El de 2023 prometía ser el Dakar más duro de la historia y al menos podemos decir que estas dos primeras etapas están dejando el listón muy alto», asegura Manolo Plaza, con 15 dakares a sus espaldas.


































































