Tras el triunfo ante el francés Massoti, hablamos desde eldeporteconquense.es con Iker Pajares, quien juega esta tarde a partir de las 18.00 horas por un puesto en la final ante Dimitri Steinmann. Llega a este choque tras disfrutar de una gran victoria y con el apoyo de una afición conquense volcada con el catalán.
Pregunta: Vaya partidazo acabamos de vivir en Cuenca…
Respuesta: Sí, muchísimos nervios, muchos nervios. Jugar en casa siempre es un extra, viene tu familia, tus entrenadores, tus amigos, tus compañeros de entreno.
Son pocas las ocasiones donde jugamos a nivel internacional en casa y cuando ocurre lo que es hacer bien. Este verano ha sido muy duro, una pretemporada muy fuerte, muy larga. Como cita principal del campeonato de Europa, individual, me lo he preparado mucho.
Tengo un cuadro complicado jugando con Massoti ya en cuartos de final. Es un jugador que tiene mi edad, somos del mismo mes, del mismo año. Nos conocemos ya desde muy pequeños, hemos crecido juntos jugando circuito profesional.
Todos los partidos siempre han sido de 50-50 y yo sabía que si jugaba bien, el hecho de jugar en casa me daría este plus para ganar.
Se ha visto esa igualdad, pero cuando miraba la clasificación estaba un poco por encima. Él el 19, tú el 25, un poquito favorito era él parecía, ¿no?
Sí, si quitas el top 10, luego del 10 al 40 estamos todos ahí muy justos. Los puntos que nos separan en la media es hacerlo bien en un torneo solo y ya subes ahí 4 o 5 puestos. El ranking es muy relativo. A día de hoy si pierdes con un top 50, con un tipo que está en el 60 o 50 del mundo, si me ganara a mí, que estoy el 25, pues no sería ninguna sorpresa.
Está todo muy igualado, todo súper, súper parejo y son pequeños detalles los que marcan la diferencia.
Se ha visto en los dos primeros sets que ha sido superior, en el tercero él te gana y en el cuarto ha habido un momento de inflexión donde él también se calienta un poco con la grada… Tú creo que mantienes la calma, sigues manteniendo tu juego, le mueves tú más a él que él a ti. Creo que al final es lo que marca un poco también el partido, ¿no?
Sí, las condiciones aquí en España son más calurosas de lo normal y eso favorece mi juego. Yo soy un jugador muy físico, ataco solo cuando lo veo muy claro. Mi juego se basa más a ofensivo-defensivo atrás. La bola al principio botaba mucho, cosa que dificulta jugar delante, jugar de bolas para terminar los puntos. Es muy difícil controlar la bola cuando bota tanto.
Yo sabía que eso le iba a pasar factura ya que es un jugador que le gusta mucho jugar delante. Y es totalmente lo que ha pasado. En los puntos largos se ha precipitado y ha cometido errores que no debería haber cometido él.
Después en el tercer juego la bola se enfrió mucho y sus bolas entraron mejor. Luego en el cuarto cambió la bola, otra vez bola nueva que botaba mucho y misma historia que los primeros sets.
¿Ha habido tensión en algunos momentos y en algunos puntos también? ¿Entre los dos eso parecía?
No, no, no. Somos muy amigos. Cada semana estamos juntos, viajamos juntos. No ha habido para nada tensión en este partido. Los partidos que hay tensión de squash se viven de forma distinta. Este de verdad que no ha habido en ningún momento. Hago un grito de la grada, pero es normal. Soy español, estoy jugando aquí en España y es normal que me apoyen.
He visto la grada hasta arriba, la afición de Cuenca y la que no es de Cuenca animándote. Yo creo que eso también cuando está uno dentro de la pista y lo escucha viene muy bien…
Sí, sí, por supuesto. Sea en Cuenca, sea en cualquier lugar de España. No estamos acostumbrados a jugar internacionalmente aquí en España. Creo que es la primera vez que juego fuera del circuito nacional, en territorio nacional y voy a aprovecharlo al máximo.
¿Qué te está pareciendo el campeonato aquí?
Me está pareciendo bien. Es muy difícil organizar un torneo de este calibre. Son jugadores de muchísimas culturas. Los dos somos españoles, pero los que vienen de Suecia o de Croacia tienen una cultura totalmente diferente, una alimentación totalmente diferente, unos hábitos de descanso diferentes y cuesta adaptarnos a todo. Por ejemplo, la comida aquí en otros torneos empezaría a las 11 de la mañana, quizás, para los nórdicos que comen muy temprano.
La cena aquí empieza a las 7 y media, normalmente en los torneos empieza a las 5, porque la cultura nórdica cena muy temprano. Son pequeños detalles, cosas que en cada torneo van variando.
¿Cómo te ves para mañana?
De momento voy a descansar, voy al fisio, descargar y descansar un poco la mente, que he estado muy nervioso en este partido.



































































