El Quintanar del Rey volvió a sonreír en San Marcos en un momento decisivo de la temporada. El conjunto de Adrián Ferrandis superó por 1-0 al Navalcarnero en un encuentro muy exigente, marcado claramente por el fuerte viento, que castigó a los locales en la primera mitad y jugó a su favor tras el descanso. Un solitario tanto de Jaime Loriente al inicio de la segunda parte bastó para devolver la esperanza a un equipo que, después de dos derrotas consecutivas, vuelve a mirar de cerca la permanencia.
El choque arrancó con un Quintanar del Rey valiente pese a las dificultades que imponían las condiciones meteorológicas. Con el viento en contra, el cuadro conquense trató de mantener el orden y aun así fue capaz de generar las primeras llegadas de peligro. Chabo avisó primero y poco después Jaime Loriente también rozó el gol con un remate de cabeza, en las mejores opciones de los locales en el tramo inicial.
El Navalcarnero, que fue de menos a más durante la primera mitad, también encontró sus momentos para inquietar. Maroto dispuso de una buena oportunidad para los visitantes, que crecieron con el paso de los minutos y aprovecharon mejor el contexto de un partido incómodo, espeso y muy condicionado por el juego directo.
Pero el escenario cambió por completo tras el intermedio. Con el viento a favor, el Quintanar del Rey encontró el contexto ideal para explotar sus ataques en largo y golpear pronto. Apenas se había reanudado el juego cuando un balón profundo llegó a Gompi, que puso un preciso centro al área para que Jaime Loriente, imponiéndose por arriba, firmara de cabeza el 1-0 en el minuto 48.
El tanto reforzó a un Quintanar del Rey mucho más sólido y convencido en la segunda parte. El conjunto local supo manejar mejor el encuentro, cerró bien los espacios y contuvo las intentonas a la contra de un Navalcarnero que solo logró generar verdadero peligro a través de balones altos.
No faltó tampoco la polémica. En el minuto 71, el Quintanar reclamó una acción muy protestada sobre Gompi, que sufrió un evidente agarrón de pelo dentro del área. La jugada pudo haber supuesto penalti y expulsión, pero el colegiado no señaló nada, desatando la indignación en las gradas y en el banquillo local.
El Quintanar pudo sentenciar el choque poco después. Jaime Loriente robó un balón y dejó una gran asistencia para Loren Bianco, que con todo a favor no acertó a convertir de cabeza el que habría sido el 2-0. Ya en el minuto 82, David López dispuso de un mano a mano para cerrar definitivamente el partido, pero tampoco encontró el acierto. En la acción siguiente, el Navalcarnero respondió con una ocasión que puso en vilo a San Marcos, aunque el marcador ya no se movería.
Más allá del resultado, la segunda mitad dejó la imagen de un Quintanar del Rey superior, más firme y mejor adaptado a lo que demandaba el encuentro. Los de Ferrandis supieron sufrir, interpretar el partido y proteger una victoria de enorme valor.
Estos tres puntos permiten al Quintanar del Rey volver a acercarse a la permanencia. Los verdiblancos se colocan a solo cuatro puntos del play-out que marca el Fuenlabrada, precisamente el próximo rival que visitará San Marcos la próxima jornada. A falta de cinco fechas para el final, el duelo ante los madrileños se presenta como una auténtica final para un equipo que sigue empeñado en pelear hasta el último aliento.


































































