El CD Tarancón entra en el tramo decisivo de la temporada con todo todavía en juego. A falta de cinco jornadas para la conclusión del campeonato, el conjunto blanquiazul afronta un auténtico esprint final en el que puede pasar de certificar matemáticamente su presencia en el play-off de ascenso a pelear incluso por el liderato y el ascenso directo.
La derrota sufrida la pasada semana en Villarrubia ha apretado todavía más la zona noble de la clasificación y ha relegado al equipo de Jorge Cañete a la cuarta posición, con 58 puntos. Los taranconeros están empatados con el Atlético Albacete B, tercero, y se sitúan a solo tres puntos del Toledo, segundo clasificado, y a cuatro del líder, el Calvo Sotelo Puertollano.
Pese al tropiezo, la situación sigue siendo muy favorable para un Tarancón que tiene muy de cara, salvo catástrofe, disputar las eliminatorias de ascenso. La ventaja con respecto al sexto clasificado, el propio Villarrubia, es de 13 puntos, una diferencia que deja a los conquenses con el objetivo del play-off prácticamente en el bolsillo. De hecho, a los de Jorge Cañete les bastaría con sumar una sola victoria en los cinco encuentros que restan para cerrar de forma definitiva su presencia en la fase de promoción.
Esa primera oportunidad llegará este mismo fin de semana, cuando el CD Tarancón reciba en casa a un Azuqueca que atraviesa una situación delicada y que actualmente ocupa puestos de descenso. Sobre el papel, una cita propicia para que los blanquiazules den un paso más hacia su primer gran objetivo del curso.
Sin embargo, en el vestuario taranconero no se conforman. El equipo quiere más. Mucho más. Porque con cinco jornadas todavía por disputarse y una clasificación tan comprimida en la parte alta, el sueño del ascenso directo sigue muy vivo. Para mantener intactas esas opciones, el margen de error es mínimo y el Tarancón sabe que no puede permitirse nuevos tropiezos.
El calendario, además, invita al optimismo. Tras medirse al Azuqueca en casa, los de Jorge Cañete deberán visitar al Marchamalo, recibir al Guadalajara B, rendir visita a Balazote y cerrar la temporada como locales frente al Cazalegas. Un recorrido, a priori, asequible para un equipo que ha demostrado durante toda la campaña estar capacitado para competir por cualquier meta.
Cinco partidos. Cinco finales. Quince puntos en juego que marcarán el techo de un CD Tarancón que ya acaricia el play-off, pero que no renuncia absolutamente a nada. Los blanquiazules quieren llegar lanzados al desenlace del campeonato y apurar hasta el último suspiro sus opciones de acabar lo más arriba posible. Porque este Tarancón, a estas alturas, aspira sin duda a todo.




































































