El inversor de la UB Conquense apuesta por convertir La Fuensanta en un punto de encuentro para toda Cuenca y se marca como objetivo alcanzar una media de 4.500 aficionados por partido
El inversor de la UB Conquense, Íñigo Asensio, ha puesto sobre la mesa los principales objetivos que se marca el club de cara a la próxima temporada, tanto en el terreno deportivo como en el ámbito social e institucional. A través de una reflexión publicada en sus redes sociales, Asensio ha defendido la necesidad de que el fútbol se convierta en un elemento de unión para Cuenca y ha apostado por estrechar la colaboración entre los diferentes clubes de la ciudad y la provincia.
“Asumimos esta temporada con muchísima ilusión, pero también con objetivos muy claros sobre lo que queremos que represente el Conquense para Cuenca”, señala Asensio, que considera que el proyecto debe ir más allá de los resultados deportivos.
Uno de los principales ejes de su mensaje pasa por dejar atrás las diferencias del pasado y avanzar hacia una mayor colaboración entre clubes. En este sentido, asegura que ya se están produciendo los primeros pasos y que varias entidades deportivas han confirmado su participación en iniciativas impulsadas por el Conquense.
“El camino es colaborar, crecer juntos y conseguir que el fútbol sea un punto de unión para toda Cuenca”, sostiene.
Un proyecto que atrae a jugadores
Asensio también destaca la evolución del proyecto deportivo y, especialmente, su capacidad para resultar atractivo para los futbolistas. El inversor pone en valor que jugadores conquenses hayan decidido regresar para defender al equipo de su tierra, al tiempo que otros futbolistas con diferentes opciones hayan elegido el proyecto blanquinegro para continuar con sus carreras.
A su juicio, esta circunstancia supone otra muestra de que el club “está dando pasos hacia delante”.
En el plano estrictamente deportivo, el mensaje es claro: el Conquense quiere estar en la parte alta y luchar por el ascenso. Asensio reconoce que será un objetivo complicado, pero no oculta las aspiraciones de una entidad que afrontará una categoría con clubes históricos y también con las canteras de algunos de los grandes equipos del fútbol español.
El reto de llenar La Fuensanta
Uno de los grandes desafíos que plantea Asensio se encuentra en las gradas. El inversor se marca como objetivo alcanzar una media de 4.500 espectadores en La Fuensanta durante la temporada.
La intención es que cada encuentro del Conquense se convierta en algo más que un partido de fútbol y que el estadio sea capaz de reunir a familias, niños, aficionados y clubes procedentes de toda la provincia.
“Queremos que cada partido sea un acontecimiento para Cuenca”, afirma.
En esa misma línea, el club trabaja también con otras entidades del grupo para impulsar iniciativas que faciliten los desplazamientos de las aficiones, con el objetivo de favorecer tanto la llegada de seguidores visitantes a Cuenca como el acompañamiento de la afición conquense en los partidos fuera de casa.
La idea, explica Asensio, es que exista “rivalidad durante 90 minutos, pero colaboración fuera del campo”.
Un Conquense más allá de la clasificación
El inversor blanquinegro insiste en que el éxito del proyecto no debe medirse exclusivamente por el puesto que ocupe el equipo al final de la temporada. Entre sus objetivos sitúa también conseguir una afición más numerosa, una mayor implicación empresarial, mejores instalaciones y un club más fuerte.
Y, sobre todo, pretende que cada vez sean más los conquenses que sientan el proyecto como propio.
“Tenemos ambición. Sabemos que será difícil y que queda muchísimo trabajo por delante”, reconoce Asensio, antes de lanzar un mensaje de confianza en el futuro: “Creemos que Cuenca está preparada para dar otro paso”.
El reto ya está planteado: competir por todo en el terreno de juego, convertir La Fuensanta en una de las grandes plazas de fútbol de la categoría y conseguir que el Conquense vuelva a ocupar un lugar central en la vida deportiva de la ciudad.
“Ahora toca competir, llenar La Fuensanta, disfrutar y soñar juntos”, concluye.




























































