Inicio Balonmano Liga ASOBAL Tres partidos de sanción para Diego Gándara tras la azul en Logroño

Tres partidos de sanción para Diego Gándara tras la azul en Logroño

Foto: Juan Alberto Lillo

Diego Gándara Somarriba, pivote del REBI Balonmano Cuenca, ha sido sancionado con tres encuentros oficiales de suspensión por un episodio ocurrido en el partido disputado el viernes 20 de febrero de 2026 en Logroño, correspondiente a la jornada 18 de la Liga ASOBAL, que terminó con victoria riojana (32-31).

Según la resolución disciplinaria trasladada, el castigo se impone en aplicación del artículo 19.a del Reglamento de Régimen Disciplinario, al considerar que el jugador conquense agredió a un rival golpeándole con el codo en la cabeza, sin que se produjera “resultado lesivo”. La acción fue sancionada en pista con tarjeta roja y azul, lo que implica informe arbitral y posterior revisión por el órgano disciplinario.

La jugada polémica: mordisco previo y solo se castiga la reacción

El origen de la polémica está en la secuencia del lance. La versión del entorno de Cuenca —y del propio jugador— apunta a que Aitor García (pivote del conjunto riojano) le habría propinado un mordisco en el antebrazo en la disputa, y que Gándara se revolvió a continuación. En las imágenes y en la acción inmediata, las colegiadas únicamente apreciaron la reacción del jugador del REBI, que acabó descalificado con la azul.

En declaraciones posteriores, Gándara manifestó su confianza en que ese supuesto mordisco pudiera servir como atenuante, aunque finalmente el dictamen ha derivado en tres partidos de suspensión.

Impacto deportivo: baja sensible en plena pelea por la permanencia

La sanción llega en un momento delicado para el REBI Cuenca, metido de lleno en una clasificación muy apretada en la zona baja. El equipo tiene señalado como “final” el duelo del viernes 27 de febrero (20:30) ante Puente Genil en El Sargal, un choque clave en la lucha por la permanencia, para el que el pivote no podrá estar disponible si la sanción se ejecuta en su integridad.

Por ahora, el club queda a la espera de los siguientes pasos administrativos habituales en estos casos (posibles alegaciones o recursos, si procede) mientras el episodio sigue alimentando el debate: una acción de contacto duro en el juego interior, una supuesta provocación previa y una sanción que castiga solo lo que terminó viendo el arbitraje en directo.

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