Valioso triunfo del Incarlopsa Cuenca, que tuvo que ponerse el mono de trabajo a pesar de que los primeros minutos invitaron a un desenlace tranquilo. Visitó El Sargal un combativo Sinfín, que se dejó el alma para sacar algo positivo pero se vio lastrado por la diferencia de calidad entre ambas plantillas. Poco se le puede achacar a los visitantes, que exigieron a los de Cuenca hasta el final quienes, en honor a la verdad, demostraron tener una marcha más en su maquinaria.
El Incarlopsa Cuenca mostró sus dos caras en la primera parte. Lo cierto es que se pueden achacar pocos errores en defensa, ya que los conquenses parecieron una boa para asfixiar a sus rivales, con una intensidad defensiva que dificultó por completo los ataques en estático de los cántabros. Y cuando más apretaban a sus rivales, aflojaba el ritmo en ataque para permitir que se metieran en el partido. Si habláramos de ciclismo, el Sinfín estuvo toda la primera parte ‘haciendo la goma’, hasta el punto de irse vivo (muy vivo) al descanso.
Nada hacía indicar que fuera a ser así, después del portentoso inicio de los locales. En siete minutos, el Incarlopsa Cuenca dominaba por 6-1, destacando en labores defensivas que no permitían ningún lanzamiento cómodo de los rivales, mientras que en ataque, la primera línea movía con rapidez el balón y encontraban huecos (buenas incursiones de Fede Pizarro), además de poder correr al contraataque. Tan mal lovio el técnico visitante, Víctor Montesinos, que pidió tiempo muerto para frenar el ritmo. Pero cuando mejor pintaba el partido y la grada se relamía para disfrutar con tranquilidad del partido, varias pérdidas consecutivas en ataque deslucieron la labor de los jugadores del Incarlopsa Cuenca, que permitieron a su rival que se enganchara. Poco se pudo hacer en defensa, porque en el parcial de 0-5 que consiguió el Sinfín (igualó a 6 en el 12:15) vino en su mayoría con goles al contragolpe ante los que Grbavac estaba vendido.
Como si el empate hubiera activado otra vez a los de Lidio Jiménez, rápidamente llegaron goles desde el extremo (excelente primera parte de Arnau Fernández, quien solo cometió un error en seis metros después de enganchar un balón medido de Grbavac en la contra) para tomar algo de aire y dejar sin él al Sinfín (10-7). Pero los cántabros no perdieron la fe en ningún momento y, sabedores de que habían remontado una diferencia mayor con anterioridad, fueron como una hormiguita (con el ex del Incarlopsa Cuenca Xavi Castro a los mandos, todo un dolor para los conquenses en su vuelta al Sargal) para aprovechar los errores del Incarlopsa Cuenca en ataque e ir minando poco a poco la diferencia. A falta de cinco minutos igualaron a 11, e incluso tuvieron posteriormente una oportunidad de adelantarse, aunque fallaron y, con ello, volvió a espabilar el Incarlopsa Cuenca para llevar la iniciativa. Aun así, la diferencia era exigua al descanso (15-14) y quedaba todo por resolver en el segundo acto.
Segunda parte
Nada más arrancar la segunda parte, el Incarlopsa Cuenca plantó un 3-0 de parcial para llevar la diferencia hasta el 18-14 en solo tres minutos, con goles consumados por los extremos (dos de Arnau Fernández y uno de Nacho Moya) y fraguados en defensa y en la buena movilidad de la primera línea. Otra vez regresaban las buenas sensaciones para alejarse en el electrónico, si bien había runrún en la grada al acordarse de lo ocurrido en los primeros compases del partido. Y hacían bien en recordarlo, porque se repitió el guion de lo ocurrido en la primera mitad. Una pérdida en ataque de Simonet y los errores en el lanzamiento de Thiago volvieron a acercar al Sinfín, bien liderados por Xavi Castro y Óscar García. Un parcial de 0-3 dejaba la diferencia otra vez en solo un gol (18-17).
El Incarlopsa Cuenca se relanzó nuevamente al aprovechar una exclusión de Carlos Lastra, que se resolvió con un parcial de 2-0 para retornar a los tres goles de distancia (22-19), pero solo fue un espejismo ya que los cántabros lograban anotar con relativa facilidad. Seguía viviendo de ‘arreones’ el Incarlopsa Cuenca para no terminar de escaparse, mientras los visitantes reaccionaban a cada mazazo que recibían, hasta llegar a empatar en el 47′ a 22.
Llegaba el partido a un tramo en el que la bola quemaba, y en esas circunstancias siempre hay un hombre en el Incarlopsa Cuenca al que recurren sus compañeros. No estaba acertado Thiago Alves en la toma de decisiones y en la segunda parte (estuvo especialmente tímido en la primera) había errado varios lanzamientos, pero asumió las riendas para anotar y asistir. Y a él se unió Samu Ibáñez en portería (tardó veinte minutos en realizar su primera parada, pero desde entonces se entonó) para que el Incarlopsa Cuenca regresara en apenas un par de minutos a los tres goles de renta (26-23).
Aun así, el Incarlopsa Cuenca demostró no ser un equipo apto para cardíacos por los continuos vaivenes en el juego. Como ocurrió en varias ocasiones a lo largo del partido, volvió a desperdiciar la renta en cuestiones de minutos y los cántabros se metieron en el partido para quedarse a uno y posesión a falta de cuatro minutos, aunque volvió la defensa asfixiante del Incarlopsa Cuenca para provocar un lanzamiento a la desesperada de Xavi Castro y que rubricó Doldán tras un buen movimiento en la zona de pivote.
Pintaban bien las cosas para el Incarlopsa Cuenca, aunque visto cómo se había desarrollado el encuentro no se podía cantar victoria. Pero una nueva parada de Samu Ibáñez prácticamente se encargó de sellar el choque, para que un tanto posterior de Simonet colocara un clarificador 28-25 a falta de un minuto. A la desesperada, trató de acortar diferencias el Sinfín, pero Nacho Pizarro, muy listo, cortó el avance para anotar el definitivo 29-25.
Sufrió el Incarlopsa Cuenca, a pesar de no ir nunca detrás en el marcador, y compartió momentos brillantes con otras desconexiones. Pero lo importante es que sumó un nuevo triunfo que le acerca virtualmente a la salvación e incluso le mete en la pugna por Europa. Nuevo triunfo para los de Lidio Jiménez, que están cuajando una sensacional segunda mitad.
FICHA TÉCNICA
Incarlopsa Cuenca: Ante Grbavac, Thiago Alves (4, 1 de p.), Pablo Simonet (3), Nacho Pizarro (2), Martín Doldán (2), Davide Bulzamini (2) y Arnau Fernández (5) -siete titular- Sergi Mach (1), Hugo López, Samu Ibáñez, Carlos Fernández, Alex Pozzer (2), Nacho Moya (2), Fede Pizarro (4), Joaquim Nazaré (2, 1 de p.)
BM Sinfín: Ernesto Sánchez, Carlos Lastra, Ramiro Martínez (3), Ángel Basualdo, Xavi Castro (8), Óscar García (5) y Nicolás Zungri (3) -siete titular- Pau Guitart, Diego Muñiz (1), Diógenes Cruz (3, 3 de p.), Alejandro Blázquez, Diego Monzón (1), Leonardo Alonso, José Manuel Herrero Lon, Perbella (1) y David Roca
Exclusiones: Arbitraje a cargo de Ignacio García Serradilla y Andreu Martín Lorente. Por los locales, fueron excluidos Nacho Pizarro (2) y Hugo López. Por parte visitante, vieron dos minutos Carlos Lastra (2), Diego Muñiz y Ramiro Martínez.
Parciales: 4-1, 6-4, 10-7, 11-10, 11-11 y 15-14 -descanso- 18-15, 20-18, 22-20, 23-22, 26-25 y 29-25 -final.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 21 de la Liga Asobal. Buena entrada en El Sargal, una de las mejores del año. Antes del inicio del partido, ambos equipos posaron con una pancarta para expresar su No a la guerra de Ucrania, gracias a una iniciativa surgida desde la Asociación de Clubes Deportivos de Cuenca (ACDC).




































































