Normalmente, se tiende a pensar que, a grandes rasgos, todo aquello que da forma al miedo en el videojuego se basa en un susto a la vuelta de la esquina o un ataque por sorpresa de horripilantes seres de la noche. Sin embargo, a veces, lo que nos produce auténtico terror no son las típicas historias a todas luces irreales de zombis y vampiros que acechan en nuestra pantalla, sino esas historias cuyos monstruos existen, criaturas cuya apariencia no dista mucho de la nuestra y que, aunque no los veamos, podrían encontrarse en nuestro alrededor. Para bien o para mal, el juego del que hablaremos a continuación, cuenta una de estas últimas.
De la mano del estudio español primerizo BlackChiliGoat nos llega TAPE: Unveil The Memories, su primer juego desarrollado en colaboración con Playstation Talents. Un título de misterio, terror y puzles donde la historia y cómo resolver los entresijos de esta son los protagonistas indiscutibles durante el transcurso del juego.
La historia de TAPE tiene su inicio en el hogar de Iria, una joven residente en el pequeño pueblo ficticio de Antumbria. Tras levantarse de una siesta, Iria encuentra en su casa una cinta de VHS en la que su padre, un conocido director de películas de terror, le pide ayuda. Justo después de reproducirse esta cinta, Iria se verá transportada a un lugar donde sus recuerdos se materializan. A través de recuerdos lejanos y confusos, Iria deberá indagar en su pasado y en el de su familia para esclarecer los misterios que rondan en torno a la desaparición de su padre.

Para ello, Iria hará uso de una videocámara que le servirá como una útil herramienta dentro de sus propios recuerdos. Esta videocámara posee la capacidad de afectar al tiempo de los objetos, por lo que podrá moverlos hacia delante, hacia atrás o detenerlos en el tiempo. Esta será una de las principales mecánicas del juego, pues para superar los puzles y obstáculos que nos encontremos será necesario rebobinar, pausar o adelantar determinados elementos del escenario. Podría parecer algo enrevesado, pero toda esta mecánica se traduce en el simple desplazamiento de objetos en una dirección u otra dependiendo de la situación.
Aunque es una mecánica que de base podría dar bastante juego, la resolución de puzles peca de ser un tanto sencilla y carente de desafío, pues completarlos, por lo general, no nos llevará más de un par de minutos si tenemos claro con que objetos se debe interactuar. En ocasiones, da la sensación de que algunos rompecabezas tan solo están ahí para aportar un pequeño trazo de variedad a una obra cuya fuerza reside en otra parte, como veremos más adelante.
Si bien la utilidad principal de la cámara de Iria es interactuar con objetos, aún no he mencionado otra de sus funciones: Aturdir al monstruo. Se trata de un oscuro ser de grandes proporciones que vagará por distintas secciones del escenario en nuestra búsqueda. En los momentos en los que nos topemos con este enemigo, nuestras únicas opciones serán movernos despacio y agachados para que no nos escuche y mantenernos alejados de su campo de visión en todo momento. Si por algún despiste nos descubre, podremos hacer uso de la capacidad de aturdir de la cámara, lo que, a costa de no poder volver a usar la cámara durante un pequeño espacio de tiempo, nos proporcionarán unos valiosos segundos para poder escapar de sus garras.

Al igual que sucede con los puzles, estos encuentros son fáciles de sortear y no nos supondrán grandes esfuerzos, sobre todo si empleamos la cámara para incapacitar a la criatura. De manera intencional o no, debido a esta baja dificultad, estas situaciones provocan bastante menos miedo y tensión en el jugador de lo que cabría esperar.
Pero ahora toca hablar de lo mejor de este título: Su narrativa. TAPE: Unveil The Memories apuesta por contarnos su historia a través de sus escenarios y objetos. De este modo, los misterios y todo el amasijo de dudas con el que comenzamos se irán desenmarañando a medida que exploremos nuestro entorno y atendamos a las pistas que encontremos por el camino, ya sea en forma de revistas, notas, cintas de VHS o cartas entre otros.
Haciendo numerosas referencias a la cultura y sociedad de la España de los años 90, estos elementos irán tirando poco a poco del hilo de una trama que intriga y atrapa desde el primer minuto de juego. Porque, como ya adelantaba hace un par de párrafos, el verdadero potencial de TAPE está en cómo se va destapando un argumento espeluznante que no duda en ahondar en temas sensibles y que, aunque sin llegar a ser explícito, relata situaciones truculentas que revuelven el estómago.
Rebobinando una vez más, esta vez hasta la introducción de este texto, advertía de que este juego contenía una historia genuinamente terrorífica. Y si lo decía es porque, con cada avance que hacemos en la trama, nos adentramos cada vez más en un pozo de misterio del que emanan respuestas a cuenta gotas y a cada cual más siniestra.
Y es que TAPE: Unveil The Memories narra ese tipo de historias, esas en las que monstruos cometen atrocidades que hielan la sangre, esas que solo podemos esperar que queden atrapadas en la ficción, porque son esas, y no otras, las que nos aterran.

































































