“Son las 9 de la mañana, suena la pistola y se arma el completo caos: empujones, tropiezos, caídas, incluso gente que acaba pisoteada…”. Así cuenta el villaescusero Santiago Sánchez su estreno nacional en la 10K Facsa Castelló, una carrera en la que se lograron dos récords de Europa y la mejor marca mundial del año.
Era la primera cita “en casa” para el atleta del MUDE Team tras sus registros en Tailandia y ese podio en la 10K de Chiang-Mai. Este 2026, el corredor cambia su objetivo y comenzará a “volar” en distancias más cortas que la maratón. Un debut tumultuoso, como contaba el propio Sánchez al inicio de este artículo. “Esta carrera comenzamos a prepararla allá por diciembre, en mis vacaciones por Laos y Tailandia. Tocó salir medio andando, pero con una sonrisa, sabiendo que había llegado muy fuerte”.
Cual Fernando Alonso, desde el pistoletazo inicial, Sánchez no paró de adelantar rivales en los primeros dos kilómetros: “Hacía zig-zag de manera constante, y una vez pasamos esa marca, conseguí poner mi ritmo crucero de 3’25”, siendo muy consciente de que a nivel muscular estamos perfectos y, si no pasa nada, iremos a más”, aseguraba el villaescusero tras la carrera.
Llegando a la recta final, Santi “arrancó la moto” sobre el kilómetro ocho, volviendo a adelantar a rivales, llegando a marcar 3’04 en el último kilómetro: “Cruzamos la meta con una sonrisa de oreja a oreja, sabiendo que el trabajo se había completado”, subrayaba.
El conquense finalizó con un tiempo de 33:42 en el puesto 225 de la general y el 27º de su categoría. Todo ello en una carrera frenética en la que el francés Yann Schrub y la británica Megan Keith lograron sendas plusmarcas europeas, mientras que el ugandés Harbert Kibet se hizo con la victoria tras completar el recorrido en 26:39 minutos, logrando la mejor marca mundial del año.
El próximo paso volverá a ser en España, con la carrera del Valle de la Fueva (Huesca) como prueba de preparación de cara al Maratón de la Sierra Nevada el próximo 10 de abril. Sin olvidar el Campeonato de España Máster, que Sánchez tiene entre ceja y ceja para el primer fin de semana de mayo.






























































