Visitaba el CB Cuenca en la tarde de sábado al CB La Solana, con el objetivo de cambiar la dinámica de la doble derrota ante Daimiel. Una en la Copa y otra en el apartado doméstico liguero. La tarea no se presentaba como un reto precisamente, ya que el conjunto solanero ha ganado todo lo que ha jugado, a excepción del encuentro de la Copa, donde cayó ante Damiel. La realidad es que el nivel del equipo solanero durante la liga está siendo mayúsculo. Con todo y con eso, la squadra conquense se presentaba en tierras ciudadrealeñas con la ilusión de dar la campanada.
Entró el CB Cuenca mal al encuentro, viéndose superado por el líder. A pesar de ello y de la ventaja local, reajustó la defensa y los caminos al aro el equipo visitante. De esta manera, tanto el partido como el marcador, se volvió más parejo. Además, comenzó el cuadro conquense a salir con decisión al ataque, lo que llevó el partido y el marcador hasta casi llegar a las tablas.
Volvieron los fantasmas durante la segunda mitad, con una defensa en zona de los locales, que los visitantes no supieron saber atacarla. Se atascó el partido, con una ventaja que supo gestionar el conjunto local para terminar llevándose el encuentro.
El entrenador conquense, Tino, valora el encuentro como «un partido en el que no tuvimos muchas opciones en un partido difícil. El no tener opciones hasta final de partido es lo peor, ya que siempre llegamos con opciones. Poco más que decir. Ya estamos pensando en el siguiente partido».




































































