Visitaba el Basket Quintanar al Uros de Rivas con la intención de hacerse fuerte fuera de casa y traerse una valiosa victoria que les hiciera no perder comba con la zona alta de la clasificación.
La realidad es que los quintanareños habían estudiado a la perfección a su rival y el encuentro lo comenzaron llevando a un punto en el que se sentían cómodos, que no era otro que el de realizar pocos puntos y controlar los espacios. Con este plan, se llegó al termino del primer cuarto con ventaja mínima de los visitantes.
Durante el segundo cuarto, la tónica continuó siendo la misma, con los visitantes interpretando perfectamente el partido y sintiéndose cómodos en lo que al rebote se refiere. Bien es verdad, que en este tramo de partido, comenzaron las quejas y las decisiones por parte del colegiado que causaron gran controversia a lo largo del partido. La realidad es que las quejas de los visitantes han sido más que pronunciadas en este sentido. Aún así, al descanso la ventaja sería de los visitantes, aunque por apenas tres puntos.
Durante el tercer cuarto, salieron mejor más intensos los locales, lo que propició que el marcador diese la vuelta. Conviene recalcar que en este cuarto, las indicaciones de faltas marcaron el devenir del mismo, ya que los conquenses cuando todavía restaba cerca de la mitad del cuarto, ya que se encontraban en bonus.
En el último cuarto, volvieron a tirar de coraje los pupilos de Juan Carlos Navarro para volver a empatar el choque y darle la vuelta incluso al partido. Más allá de eso, durante los últimos minutos, el baloncesto fue lo de menos con continuas interrupciones propiciadas por el colegiado y con un Uros que supo entender mejor el momento del partido para llevarse la victoria.
El técnico quintanareño, Juan Carlos Navarro, a pesar de quejarse amargamente de todo lo acontecido respecto a la actuación arbitral, ha valorado positivamente el partido, indicando que el «equipo va a más y vamos en buena línea».
































































