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El Incarlopsa Cuenca revive sus fantasmas y choca contra las “Paredes” del Quabit Guadalajara

Fotografía: Juan Alberto Lillo

Buen partido de balonmano el vivido en El Sargal en la noche del sábado entre el Incarlopsa Cuenca y el Quabit Guadalajara. Por mucho que la Covid-19 haga un derbi descafeinado y una grada desangelada, estos dos equipos siempre se ponen de gala para enfrentarse.

Desprendía un olor el Incarlopsa Cuenca a Granollers, Cangas o La Rioja, y aunque echó ambientador Samu Ibañez desde la portería, no pudo ventilar el resultado. Se enfrentó el equipo conquense a los fantasmas de ocasiones pasadas mientras que Quabit Guadalajara venía con ganas de arrinconarles entre las cuatro paredes del pabellón. Precisamente un fantástico Pablo Paredes guió a los alcarreños haciéndose amo y señor de los lanzamientos desde los ochos metros y en el último segundo Arthur marcó el gol de la victoria dejando a Cuenca con una sensación agridulce: de haber tenido la victoria en sus manos pese a no desarrollar un gran juego.

Y es que los de Lidio Jiménez entraron más que mal en el partido, con pocas ideas y precipitación en ataque y pérdidas constantes en el movimiento de balón. En el otro lado, un Quabit Guadalajara que corría mucho y corría muy bien. Tanto, que en el minuto 5 ganaban 1-5 y anunciaban una muerte en la crónica.

Samu Ibáñez se empeñó no obstante en cambiar el rumbo de los acontecimientos y mantuvo con vida al equipo con un recital de paradas apoteósico. Hasta once llegó a sacar el de Almasora llegando a superar en fases el 50% de efectividad y recordando que aunque dentro de poco volverá Maciel, él también tiene mucho que decir bajo palos.

En el otro lado del espejo, un Joseja Hombrados por el que no pasan los años y que si no fuera porque el portero de Cuenca marcó el territorio, se habría hecho el señor de la portería. Se topó con él en dos ocasiones Nacho Moya, al que conoce muy bien de su estancia en Guadalajara, pero también Sergio López, Doldán, Thiago y hasta las ganas conquenses fueron paradas por su veteranía.

Se empeñaba por su parte Mariano Ortega en aguantar a los mismos siete sobre el campo y acumulaban los suyos muchos minutos pese a que habían jugado el miércoles. Pero claro, difícil cambiar si Paredes, Daniel García, Mouriño o Gallardo estaban siendo un tormento para un Sargal que echaba de menos algo de “vamos, vamos, vamos, dale Cuenca”.

Con 3-8, pidió Lidio Jiménez tiempo muerto pero ni siquiera el receso pareció surtir efecto. Todas las decisiones en ataque eran malas y en dos minutos el equipo no conseguía hacer un gol. Justamente ese tiempo, dos minutos, fue la sanción impuesta a Paredes por una acción muy rigurosa sobre Colo y ahí el Incarlopsa Cuenca, resucitó justo cuando Mariano Ortega se decidía a dar entrada a un octavo jugador con Tito Díaz.

Con la exclusión, los conquenses consiguieron un parcial de 4-0 obligando esta vez a Mariano Ortega a pedir tiempo. Cuenca arrastraba los malos ataques de un Thiago muy precipitado o de un Pizarro al que no le salía nada. A pesar de todo, conseguía la igualada con un fly de Bulzamini pero no terminaba de aprovechar la ocasión para ponerse por delante.

Parecía que el guión de la igualdad estaba escrito y ningún equipo quería marcharse de dos. Solo había giros en la trama conquense, en las filtraciones perfectas de Ángel Pérez para los pivotes y en la situación de ver a Bulzamini sobre el campo con Thiago sentado. Se llegó con estos factores 14-15 al descanso.

No parecía cambiar el argumento al inicio de la segunda parte. Thiago se las jugaba en exceso y con precipitación una y otra vez y Hombrados seguía siendo ese joven veterano. En el otro lado, Pablo Paredes daba un recital en los lanzamientos desde ocho metros apoyado por un Korchi al que ya no le cabían más golazos en el catálogo.

Los de Lidio Jiménez andaban perdidos y eso se traducía en pérdida tras pérdida. Solo había luz en la brújula de Ángel Pérez cuando encontraba el norte de Doldán. Pero se veía a los alcarreños disfrutar del viaje. Muy tranquilos, manejando los tiempos y con Paredes como un capitán señalando el rumbo.

Pero cuando el capitán se retira, la tripulación lo nota. Volvió a ser sancionado el de Getxo con dos minutos y casi se hunde el barco de Guadalajara. En el 18 de la segunda parte se adelantaba por primera vez Cuenca con un gol de Ángel Pérez desde los siete metros y con el cañón de Thiago y un buen robo de Pizarro se ponía tres arriba.

Parecía que había vencido a la tempestad el equipo conquense, pero los de Mariano Ortega no le perdieron la cara al partido y siguieron con ataques largos, calmados y muy bien llevados.

A falta de un minuto y medio, el equipo de Lidio Jiménez ganaba 30-29. Se le ponía cara al partido de las grandes tardes en El Sargal y daba la sensación de que faltaba un “Cuenca yo te amo, contigo hasta el final”.

Sin embargo, el final no fue feliz y ese aliento que tanto necesitaba el equipo, lo acabó exhalando a falta de unos segundos. A falta de un minuto empataba Guadalajara. En el siguiente ataque, el brazo arriba de los colegiados con una rapidez increíble (quizás demasiada), precipitó a Cuenca y el ataque se fue al limbo. Lo demás ya es historia. En la última jugada, un potente tiro le dobló las manos a Samu para poner el 30-31 definitivo.

Otra vez que El Sargal no es el fortín de antaño y que el equipo ofrece una versión tan desangelada como el pabellón. Otra vez que se escapan los puntos en casa y que la imagen equipo no es la mejor. Que la pandemia acabe pronto.

Ficha técnica
30. Incarlopsa Cuenca (14+16):
Samuel Ibáñez; Vainstein (2), Moscariello (1), Thiago Alves (6), Bulzamini (5), Nacho Moya, Sergio López (2), siete inicial, Martín Doldán (7), Ángel Pérez (3,2p), Federico Pizarro (4) y Hugo López.

31. Quabit Guadalajara (15+16): Hombrados; Savini, Arthur de Souza (8), Jaime Gallardo (2), Mouriño, Dariel García (3), Pablo Paredes (6), siete inicial, Saeid Barkhordari (p), El Korchi (3), Román (3), Javier Rodríguez, Tito Díaz (2) y Simón (2)

Árbitros: Macías de Paz y Ruiz Vergara. Excluyeron, por parte local, Pizarro, Moscariello y Vainstein. Por parte visitante, a Paredes (2) y Javier Rodríguez.

Marcador cada cinco minutos: 1-4, 3-6, 4-8, 8-8, 10-11, 14-15, descanso, 17-18, 20-21, 23-23, 25-24, 28-26 y 30-31.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 13ª jornada de la liga Sacyr Asobal disputado en El Sargal, sin público

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