Pablo Simonet fue el jugador protagonista de la rueda de prensa del REBI Cuenca de este jueves. Junto a Lidio Jiménez analizó el choque del sábado a las 16.00 horas en casa del Ciudad de Logroño.
Un choque más que importante para ambos equipos. «Es un partido importantísimo, más viendo cómo llega Logroño después de ganar en Granollers y puntuar ante León, creo que llegamos los dos en un buen momento, por lo que va a ser un bonito partido para ver, para jugar y para ganar».
Pese a que han perdido tres jugadores claves, están apareciendo otros que están dando la talla. «Con las bajas de jugadores importantes empiezan a aparecer otras figuras, otros jóvenes dentro del equipo que quieren mostrarse que están a la altura y al final lo están haciendo bien. El otro día jugaron un gran partido colectivamente, por lo que de no estar en un buen nivel no podremos sacar nada de allí».
Piensa que la defensa va a ser más que importante. «Tenemos que ir partido a partido, ahora estamos todos metidos en el partido ante Logroño, y sabemos que si no estamos bien en defensa vamos a sufrir mucho. El punto más importante va a ser defender bien, hay que defender bien a los extremos, el otro día Cadarso hizo 10 goles, y el pivote, donde tienen dos muy buenos jugadores. A partir de ahí también tenemos que hacernos fuertes en ataque», apuntaba.
Ve al REBI en un momento sensacional. «Creo que estamos en el mejor momento, sobre todo porque partidos como los que jugamos contra Valladolid y Guadalajara el año pasado nos costaban un montón, que nos poníamos a cinco o seis y de pronto se ponían a uno. Este año estamos matando los partidos cuando lo tenemos que hacer y eso demuestra una madurez del equipo que me gusta mucho».
El trabajo de todos está dando sus frutos. «Estamos teniendo suerte con las lesiones, las cuales nos están respetando, y estamos trabajando todos muy bien juntos: jugadores, cuerpo técnico, preparadores físico… Estamos muy metidos en la temporada y eso al final se nota, el trabajo de todos juntos».
Viene de jugar en Mundial en enero y sin apenas descanso, al igual que los hermanos Pizarro. «A veces es bueno no tener descanso, a mí me va bien no parar y desde el principio se ha visto que estamos pensando en la liga, quedó muy atrás el Mundial y cada sábado tenemos una final aquí», sentenciaba.




































































