La Puebla de Almenara es un municipio conquense que, según el INE de 2025, no alcanza los 300 habitantes. Limítrofe con Almonacid del Marquesado, Villamayor de Santiago, Almendros, Hontanaya o Villarejo de Fuentes, este punto de la provincia está dando de qué hablar en el escalón del fútbol modesto más regional debido a la creación de su equipo para esta campaña 2025/26.
“Son de una de esas cosas que comienzan como muchas buenas historias, en un bar”, explica Alberto Sánchez, presidente del Unión Deportiva Puebla de Almenara. “Estábamos un grupo de amigos en el Puente de la Constitución y dijimos que por qué no crear un equipo de fútbol. Y allí mismo, uno comenzó a hacer bocetos del escudo, otro de las camisetas, y al día siguiente me levanté por la mañana y le llevé la idea al alcalde”.
Podría ser una como otra de las historias que merecen cierto punto de atención para ciertos pueblos en los que el deporte se abre paso a la despoblación. No hay que olvidar que en este curso deportivo, además del conjunto puebleño, han vuelto a competir en la Segunda Autonómica el CD Villagarcía, El Herrumblar o el CF Torrubia, pero “La Puebla” cuenta con una situación muy particular: realiza sus entrenamientos en el barrio de Santa Eugenia, en Madrid, y juega sus partidos en la localidad toledana de Villanueva de Alcardete, a 25 minutos del pueblo.

“Somos la mayoría del pueblo, pero casi todos viven en Madrid. Entre semana nos juntamos en Santa Eugenia para entrenar y, gracias al equipo y al Ayuntamiento de Villanueva de Alcardete, desde el primer momento nos cedieron sus instalaciones para poder competir”. Sánchez asume que viven con estas particularidades “de la mejor manera”, pues están “muy agradecidos de que nos hayan cedido las instalaciones, aunque esperamos en un futuro tener las instalaciones de nuestro pueblo disponibles, porque es la mayor ilusión que tenemos todos: jugar en nuestro pueblo”. Una ilusión para la que hace un llamamiento tanto a la Diputación de Cuenca como a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha “para que nos ayuden a que este proyecto siga creciendo y La Puebla de Almenara tenga sus propias instalaciones deportivas; pueblos como el nuestro rebosan de ilusión y de orgullo por tener un equipo, pero carecen completamente del dinero necesario para tener instalaciones mínimas”.
El equipo cuenta con 25 fichas de jugadores, tres delegados, un auxiliar y toda una junta directiva que se ha volcado desde el comienzo. “Casi una veintena somos del pueblo, pero también contamos con jugadores de Almonacid del Marquesado, Los Hinojosos, El Hito, Hontanaya y Madrid”, explica Alberto. En su mayoría, gente joven y estudiantes, además de trabajadores que conviven en La Puebla.

Más allá del mérito de sacar adelante esta iniciativa, hay que destacar el gran rendimiento que está teniendo el club en su temporada de debut. Tras 24 jornadas, el equipo conquense está inmerso en una dura pelea por los playoffs que se vive en el Grupo 3 de la Segunda Autonómica. Con el líder, Dancos Lillo, escapado, hay hasta siete equipos compitiendo por la segunda y la tercera plaza, que da derecho a playoff de ascenso. Entre ese pelotón, la UD Puebla de Almenara compite con rivales como el Valera, Villatobas, Almaguer o El Toboso.
“La verdad es que no esperábamos estar ahí. Sí sabíamos de la calidad de nuestros jugadores, pero para nosotros el principal propósito del fútbol era jugar en nuestro pueblo y la gente, intentar darle a La Puebla lo que tanto necesita, pero el rendimiento actual nos da mucha fuerza para hacerlo mejor cada día”, añade el presidente del club.
La otra cara de esta historia es la afición. Los vecinos de La Puebla se vuelcan con cada partido. Alberto explica que “la gente está muy ilusionada, desde el más pequeño hasta nuestros abuelos; juguemos donde juguemos, la afición siempre responde y nos acompaña”. Un apoyo constante que se vive con pasión cada fin de semana de partido.
Ingredientes de sobra: ilusión y gente vibrando con el fútbol contra la despoblación. “El objetivo es disfrutar, siempre lo decimos, vamos partido a partido”, declara Alberto, “dando lo mejor de nosotros, con ganas e ilusión, pero, sobre todo, de conseguir que este proyecto dure muchos años”.


































































