Se esperaba fiesta en Los Tiradores y acabó sucediendo todo lo contrario. El Conquense División de Honor no pudo hacer historia y perdió contra el Real Murcia y, con ello, también la categoría, a pesar de que era el que mejor llegaba de los tres implicados. Le bastaba a los de Javi Soria con el empate y lo cierto es que el partido invitaba a ello, pero el devenir del encuentro dictó sentencia y envió a Liga Nacional Juvenil a los blanquinegros.
El Real Murcia pronto demostró que no venía de comparsa a Cuenca. Metieron mucha intensidad desde el inicio y el Conquense se enganchó pronto, convirtiendo el choque en una auténtica lucha por cada balón, por cada espacio, por cada rechace. El hambre local ayudó en los primeros compases a jugar más en campo contrario e, incluso, dispuso de un par de acercamientos peligrosos. Pero los visitantes trataban de mover bien hacia las bandas para centrar en busca de rematadores.
Estaba el encuentro muy igualado y la alta presión del Conquense parecía surtir efecto, no solo por dificultar la salida murciana, también por un par de robos en campo contrario que generaron superioridades que no aprovecharon. También Rochdi, muy activo, se citó en una ocasión con el guardameta Pedro en un balón largo, pero le faltó confianza para adelantarse.
A los 27′ llegó el primer mazazo. Un centro lateral encontró a un valiente Gaizka que se lanzó en plancha para poner el 0-1 con el que se llegó al descanso. No cambió el panorama en este tramo final de primer periodo, con dos clubes muy intensos, con muchas faltas y a veces poco ritmo. Lo peor para los cachorros balompédicos era que, sus rivales Hércules y Murcia Promises, ganaban al descanso y, con esos resultados, el Conquense perdía la categoría. Tocaba remontar.
Trató de dar un paso adelante en la segunda parte el Conquense y presionó más a los murcianos, pero estos ralentizaron el juego y llevaron el partido a su terreno. Y los balompédicos cayeron en la trampa, jugando más con corazón que cabeza, con poco juego y buscando más individualidades, e incluso en ocasiones con juego directo sin llegar a concretar en ocasiones. Además, las segundas jugadas eran siempre visitantes, lo que complicaba la empresa de la permanencia.
El paso de los minutos no cambiaba ningún marcador. El Conquense perdía, sus rivales ganaban, y las prisas empezaron a apremiar. Javi Soria movió banquillo tratando de dinamitar el ataque y es cierto que los cambios metieron algo de guindilla en la ofensiva, con algún centro sin rematador o algunos acercamientos que levantaron el uy en las gradas. Pero no terminaban de concretar con remates.
El Real Murcia, más sereno, circulaba el balón y buscaba matar el partido al aprovechar los espacios que dejaba el Conquense en defensa. Y esta llegó en el descuento, tras un penalti cometido por Walder y que anotó Jesús Valverde para colocar el definitivo 0-2 que terminaba con el sueño de la permanencia.
El Conquense División de Honor regresa a la Liga Nacional Juvenil tras un año en el que tuvo la permanencia más cerca que nunca. Una temporada que mereció mejor final, pero que no desluce el buen hacer de una plantilla que lo intentó hasta el final.

































































