El Conquense Juvenil Nacional comandado por Iván Rubio ha ascendido este fin de semana a División de Honor y ha hecho historia en el fútbol de Cuenca.
No existen muchos antecedentes en las categorías inferiores del fútbol conquense. La Liga Nacional Juvenil ya tiene de por sí un nivel competitivo, ya que los juveniles de los mejores equipos de la región acostumbran a jugar en la misma, por lo que ascender a la máxima categoría del fútbol juvenil nacional es un hecho destacable sin lugar a dudas. Lo que han conseguido Iván Rubio y sus pupilos no ha estado al alcance de la gran mayoría de generaciones del fútbol de la provincia.

De hecho, tan solo en cinco ocasiones anteriores se ha podido celebrar un ascenso a dicha categoría desde que está configurada como es ahora.
La antesala en la 77/78
En la 76/77 se creó la categoría de la Liga Nacional Juvenil y en la 77/78 ya habría un Conquense en la máxima categoría del fútbol juvenil. Precisamente ese primer nivel se llamaba entonces Liga Nacional Juvenil y a ella accedió la Balompédica. Se componía de ocho grupos con un total de 96 equipos. Ese Conquense entrenado por Evaristo Martínez duró un año en la misma. Jugaban en La Fuensanta y entre los jugadores destacados que vinieron, está por ejemplo un joven Agustín que jugó en el Real Madrid.
En la 90/91 se creó la Liga de Honor que estaba por encima con un solo grupo de 16 equipos. A mediados de los 90 se creó la División de Honor que venía a estar entre esa Liga de Honor y el Nacional Juvenil con cinco grupos de 16 equipos.
Al retirarse equipos de esa primera categoría, se suprimió y se dejó la División de Honor como máximo nivel juvenil.
Con este nuevo ascenso, seis desde que existe el formato actual
Con este nuevo formato, la primera generación que subió fue en la 00/01, primera temporada del siglo XXI, cuando un joven equipo que entrenaba Pepe Moriana ascendió a falta de una jornada. Lo hicieron como segundos, a tan solo un punto de un Albacete B que no podía subir al tener ya equipo en la máxima categoría. Dos años después, en la 02/03, quien logró el ascenso a dicha división fue un sorprendente CD Quintanar del Rey entrenado por Antonio Mondéjar, quienes no partían como candidatos pero su regularidad a lo largo de la liga les llevó a ser el mejor equipo. Aquellas dos ocasiones jugaron en una División de Honor que contaba con seis grupos, por los 7 que la componen desde la campaña 05/06.
Hubo que esperar hasta la campaña 08/09 para volver a celebrar otro ascenso a División de Honor. Lo protagonizó el Conquense, el cual dirigía el actual director deportivo del Marbella y exjugador del primer Conquense en aquella categoría, Víctor Moreno. Además, le acompañaba como segundo el hijo del primer entrenador en lograr el ascenso, siendo su mano derecha Víctor Moriana. Tras una temporada sobresaliente, perdieron algo de fuelle y les llevó a vivir una última jornada de infarto, aunque su triunfo en Los Tiradores unido al entonces líder Gimnástico de Alcázar en La Roda les dio el salto de categoría.
Más hubo que esperar hasta el siguiente ascenso, con un Conquense que lo había rozado con anterioridad pero que finalmente se encontró con una excelsa generación en la 14/15. Firmaron la mejor temporada del juvenil blanquinegro y ascendieron cinco jornadas antes de finalizar la liga, en un equipo que dirigía José Poyatos y Rubi como segundo, tras un exitoso paso por el Conquense, donde se quedaron cerca de ascender a Segunda B en la 16/17.
El último hasta el conseguido por el equipo de Iván Rubio, fue en la 17/18. El Ciudad de Cuenca, dirigido por el actual entrenador del San José Obrero, David Angulo y compuesto por jugadores que ahora militan en el Conquense como Sahuquillo, Sergi, Marco, Ángel Ortiz o Mayordomo, o en el propio San José como Cillo y Luis.

Aquel Ciudad de Cuenca subió a falta de tres jornadas sin necesidad siquiera de jugar su partido, después de que el Atlético Tomelloso perdiera 0-2 ante Yuncos.
Ahora, una nueva generación ha logrado el sueño de llegar a División de Honor y ya queda registrada como una de las seis que han llegado hasta ahí.
Hasta el momento, ninguno de esos equipos ha conseguido mantenerse en la máxima categoría más de un año. El Conquense de Iván Rubio tiene el reto de poder ser la primera generación que rompa la estadística y se mantenga en lo más alto durante más de un año. De momento a disfrutar, después veremos.




































































