El San José Obrero va a ser el equipo conquense, entre Tercera RFEF y Preferente, que más tarde inicie los partidos amistosos. Será este jueves cuando disputen el primero de los cinco que tienen cerrados, día en que se enfrentarán al Conquense Juvenil Nacional. No por ello el equipo se encuentra parado, sino todo lo contrario, solo que el cuerpo técnico prefiere ver en los entrenamientos cómo están desarrollándose los jugadores para llegar a los amistosos con un plantel que se asemeje más al que disputará la competición liguera.
Dentro de esos jugadores que buscaban convencer a Fran García, se encuentran dos jóvenes futbolistas -ambos 19 años y procedentes del Ciudad Encantada juvenil- que se han ganado su hueco.
Uno de ellos es el delantero Edwin, quien además puede jugar también como extremo. El jugador ofensivo destaca por su movilidad, por su fuerte juego áereo y por su capacidad para desmarcarse y acudir bien a los espacios. Alto y de complexión fuerte, llega al San José Obrero para reforzar una de las posiciones más debilitadas respecto a la temporada pasada a causa de las bajas en la delantera que ha sufrido el conjunto de las Quinientas.
Por otro lado, el extremo Balles también tendrá ficha con los rojillos. Su capacidad para jugar en ambas bandas, su facilidad para irse en el uno contra uno, su velocidad y desborde le hacen un jugador muy valorado para los rojillos, más en un campo tan reducido como el Obispo Laplana en el que las bandas suelen ser los jugadores decisivos para desatascar encuentros.

































































