Ambicioso. Así ha sido el VivoCuenca desde que se creó hace cinco años y así continúa su espíritu campaña tras campaña. Mientras hay otros clubes que prefieren rehuir de cotas altas y piensan más bien en el día a día, en el conjunto azulón nunca han ocultado sus intenciones de ascenso. Lo hicieron en su primer año, cuando todo estaba en ciernes y no se sabía cómo iba a cuajar un equipo formado por jugadores acostumbrados a jugar la Liga Local -y consiguieron ascender- y lo han hecho el resto de años en Tercera División.
En la 22/23 lideraron la categoría buena parte del año y a falta de dos jornadas perdieron esa primera posición. Aun así, en la última jornada llegaron a ser equipo de Segunda B durante cinco minutos, pero con su partido ya acabado vivieron en sus carnes la crudeza del deporte, cuando un gol del Sierra San Vicente en el último minuto les dejaba sin el premio.
Lejos de venirse abajo, el VivoCuenca ha retomado con más ganas, con más ilusión y con más fuerza los entrenamientos. Este lunes vivieron su primera toma de contacto y ya se vio a la totalidad de la plantilla anunciada, más algunos jugadores a prueba caso de los jóvenes Dani Blanco, Raúl Haro, José Ángel Pozuelo, Íker y Juan.
Caso peculiar se vivió en la portería, donde hubo hasta cinco metas en esta sesión inicial. José Antonio Díaz y Mario Gómez, los únicos con ficha asegurada, estuvieron acompañados de Josete -quien fuera portero en la primera campaña-, Miguel Ángel Moset -del filial y que llegó a debutar la pasada campaña- y el jovencísimo Alberto, quien entrenará con el primer equipo para competir después con el juvenil.
Como es lógico en estas primeras sesiones, el físico predomina sobre el resto de ejercicios y la plantilla del VivoCuenca se puso en manos del preparador físico José Antonio Canorea para realizar un exigente circuito con el que ‘eliminar’ los excesos del parón entre temporadas. Posteriormente, sí hubo tiempo para que los porteros realizaran ejercicios técnicos -dirigidos por Mario Gómez, quien a la vez de defender la meta se va a encargar de los entrenamientos específicos de los porteros- y los jugadores se metieran en posesiones, con el entrenador Manolo Moya muy encima de ellos ante la atenta mirada de su ayudante y delegado Juampa.
El siguiente entreno en el pabellón El Sargal será este miércoles por la tarde, donde los jugadores seguirán ejercitándose para alcanzar el nivel necesario para competir. Cabe destacar que, en apenas tres semanas, los azulones tendrán que ponerse el mono de trabajo para jugar, por primera vez en su historia, la Copa del Rey.
































































