La AD Campillo volvió a adolecer de su «mal de área» una nueva jornada. Pese a contar con buen juego, la efectividad de un Herencia, apremiado por la necesidad de escapar de la zona de peligro de la clasificación, pesó más que las ocasiones del conjunto dirigido por Nacho Gómez.
A los 20 minutos, un balón desde la banda fue rematado casi sin oposición por Víctor Fernández, abriendo el marcador para el Herencia. «Tuvimos un inicio malo, no sufrimos en exceso, pero no estuvimos bien», afirma el técnico del Campillo, Nacho Gómez, quien, pese a señalar que su equipo había trabajado el juego aéreo ante la verticalidad del Herencia, fue castigado de esta manera en la acción del gol.
El golpe tuvo un efecto inmediato en el juego de los conquenses, que dominaron a partir de ahí el partido. Eso, unido a varios cambios tácticos para ganar presencia en el juego interior, hizo que las sensaciones mejoraran, pese a marcharse con la desventaja del 1-0 al descanso, generando, no obstante, ocasiones suficientes para empatar e incluso remontar el marcador adverso. Sin embargo, la falta de puntería, unida en otras ocasiones a las intervenciones del guardameta local Rubén García, evitó la remontada en la acción final.
En el ecuador de la segunda parte, una gran transición del Campillo finalizó en un saque de esquina, desde donde nació el gol del empate. La pizarra de los conquenses surtió efecto con una acción al primer palo, donde el balón fue peinado para la llegada al punto de penalti de Cata, quien materializó el gol.
El Campillo pudo llevarse el partido, llegando a estrellar un disparo en el travesaño, pero en los últimos minutos, una acción local que surgió de un centro lateral no fue despejada con la suficiente contundencia en el área conquense y, tras varios rebotes, la jugada terminó en un penalti que posteriormente transformó Víctor Fernández, dando la victoria al Herencia por 2-1.
«No hemos tirado el partido, no en el mal sentido, pero sí la sensación de haber tirado tres puntos, o uno en vistas del marcador, porque para mí lo justo hubiese sido haber logrado la victoria», lamentaba Gómez tras el choque, en función de la gran cantidad de ocasiones generadas por su equipo.
Este resultado mantiene en zona tranquila (9º con 28 puntos) a un Campillo que se queda seis puntos por debajo del Motilla (8º con 34 puntos) y cinco por encima de La Roda UD (10º con 28). De esta forma, los de Nacho Gómez se colocan 10 puntos por encima de un descenso que marca el Miguelturreño.
Pese a ello, buscarán volver a la senda del triunfo ante un rival directo en la carrera por la permanencia esta jornada, como es el San José Obrero (sábado, 16:15 horas en el Virgen de la Loma). Un partido con el añadido especial que siempre envuelven los derbis conquenses.




































































