En términos resultadistas, la 28ª jornada de la Segunda RFEF no fue del todo positiva para el Conquense. Si nos fijamos solo en la tabla, lo cierto es que los balompédicos han bajado al cuarto lugar, han perdido dos puntos de renta respecto a la sexta posición y no han recortado con la primera posición que da el ascenso directo a Primera RFEF. Y, sin embargo, salen reforzados, porque por mucho que sean los resultados los que manden, igual o más de importantes son las sensaciones. Y el Conquense empató en casa de la UD Sanse, el mejor equipo del grupo en este 2026 por detrás, precisamente, de un Conquense que se ha ganado el derecho a soñar.
Restan seis jornadas, 18 puntos, en Segunda RFEF, y a día de hoy parece improbable que los de Rober Gutiérrez pierdan su puesto de privilegio debido a la consistencia y solidez del equipo. Apenas conceden ocasiones, por mucho que en esta última jornada tuvieran frente a ellos a uno de los conjuntos que más goles marcan. Dominan diferentes escenarios y son capaces de jugar muy cómodos cuando no controlan el balón, mientras que también se desenvuelven bien si deben manejar la batuta. Un equipo con varios registros, con una plantilla comprometida, y con muchas variantes para afrontar cada partido. En mes y medio se sabrá la posición final del equipo, pero todo indica a que, como mínimo, lo hará entre los cinco primeros.
La Fuensanta puede ser clave para que la temporada termine con una alegría. Por Cuenca deben venir todavía el Elche Ilicitano (este próximo sábado), el colista Socuéllamos (12 de abril) y el aspirante Tenerife B (26 de abril). Tres encuentros que, de seguir la tónica de la campaña y si los sacan adelante, supondrían cerrar la presencia del Conquense tanto en la Copa del Rey como en la promoción de ascenso. En estas cuentas de la lechera, en caso de hacer un buen papel a domicilio (Orihuela CF en la jornada 30, Navalcarnero en la 32 y Real Madrid C en la 34), incluso podrían aprovecharse de las dudas que tienen ante sí el Rayo Majadahonda y UD Sanse, ambos siete puntos por encima del Conquense pero con la presión de tener el ascenso en su mano.
Nadie les dijo que subir era imposible
El Conquense está cambiando la historia. De tener graves problemas económicos e incluso dudar por salir a competir esta temporada, a meterse de lleno en la pelea por el ascenso. Todo en apenas nueve meses y es que aquellas primeras declaraciones del grupo inversor acerca de pelear por subir a Primera RFEF sonaban a quimera, pero igual se pueden convertir en realidad mucho antes de lo que cualquier aficionado pudiera sospechar.
Y es que este Conquense está siendo capaces de hacer posible lo imposible, tal vez porque nadie les ha dicho que no pueden hacerlo. Por eso, resta apoyar al club y soñar con un ascenso a Primera RFEF que sería histórico.


































































