Ambiente de lujo en el Cerro del Espino para un gran partido entre el Rayo Majadahonda, que maneja con mano de hierro el Grupo 5 de la Segunda RFEF, y un Unión Balompédica Conquense que buscaba ser el mejor de los aspirantes a noquear a un equipo aún invicto en su feudo. Para ello, no faltaron blanquinegros —en torno a 400 aficionados— llegados desde Cuenca y desde distintos puntos de la Comunidad de Madrid, aportando ambiente y colorido a las gradas.
Pese a lo reluciente del envoltorio, la realidad golpeó pronto a la Balompédica. El Rayo Majadahonda demostró por qué lidera con solvencia la clasificación. El equipo de Guillermo Fernández sometió al Conquense desde el arranque, que apenas pudo responder con acciones aisladas a balón parado, donde Álvaro Sánchez tuvo que luchar cada balón aéreo frente a la zaga local.
La pólvora fue local, con un Yuya Yoshimura muy activo ante su exequipo, omnipresente por la zona central. Avisó Vidal con un disparo que tocó en un defensor, e Ilies estuvo cerca tras recibir de Yoshimura en el punto de penalti, cruzando en exceso. Adri López, el más destacado del Conquense en la primera parte, sostuvo a los suyos.
El Majadahonda insistía, especialmente con centros desde la derecha. Yuya puso un balón en el 25’ que Pol remató desviado; después, Yoshimura cabeceó alto tras córner. Pol volvió a probar desde fuera del área y Adri López respondió con seguridad. El guardameta blanquinegro apareció de nuevo ante un remate de Ilies, salvando los muebles.
Los de Rober Gutiérrez apenas pisaron área rival, con un remate de Nacho Ruiz tras córner como acción más reseñable antes del descanso. El Rayo apretaba y la Balompédica resistía.
La sensación era que el gol local era cuestión de tiempo. El Conquense, por primera vez en muchos partidos, cedía posesión y dominio. Yoshimura avisó con un golpeo de rosca al travesaño y, acto seguido, Plomer caracoleó en la frontal para soltar un obús ajustado al palo, imposible para Adri López: 1-0.
El gol dio poso al choque y el Conquense se animó algo más, pero no hubo la reacción esperada. En el carrusel de cambios, Fernández introdujo a Iñigo Ramos, decisivo: en su primer balón, atacó el espacio, ganó línea de fondo, regateó entre dos defensores y cruzó al palo largo para un golazo que sentenciaba a poco más de diez minutos del final.
Por si fuera poco, el partido terminó con la expulsión de David Soto en una acción confusa tras un córner. El colegiado José Antonio Muñoz amonestó inicialmente a un defensor del Conquense por un derribo en el área sin señalar penalti y ordenó repetir el saque de esquina; tras un cruce de palabras, mostró roja directa a Soto, dejando a la Balompédica con diez.
Pudo ser aún peor: en el tramo final, un centro del Majadahonda impactó en Diego Rodríguez y se marchó fuera por poco.
Con el pitido final, el Conquense encajó su cuarta derrota de la temporada —segunda en tres partidos— y deberá resarcirse frente a un Rayo Majadahonda más líder (41 puntos, siete más que la UD Sanse). La próxima semana, La Fuensanta acogerá el derbi conquense ante el Quintanar del Rey, con tres puntos clave en juego.


































































