Iñaki Olaortua Descarga (Arrasate/Gipuzkoa, 1993) llegó esta temporada a la Unión Balompédica Conquense procedente del Real Unión de Irún, tras una dilatada vida futbolística que se inició en el Éibar como juvenil, para formar parte del Anaitasuna, el propio Éibar, Portugalete, Aragón, Amorebieta, Barakaldo, Racing Club de Santander, Atl. Baleares e Ibiza. Suele jugar de defensa central, es titular desde que llegó Rober Gutiérrez, y así actuó el pasado domingo ante el Real Madrid C.
Horas después de la victoria ante el filial madridista, ¿qué recuerdos quedan?
– Buenos recuerdos, el equipo está muy contento, merecimos la victoria y ahora sólo queda que preparar el partido ante el Moscardó.
¿Qué ha cambiado en el equipo desde la llegada del entrenador Rober Gutiérrez porque, tras dos derrotas iniciales, con Rober se han conseguido siete puntos en tres partidos?
– El compromiso del equipo estaba desde el inicio, pero es verdad que empezamos muy mal la liga con dos derrotas que no nos esperábamos. El nuevo míster, tras su llegada nos ha metido, por decirlo así, el dedo en el culo, hemos apretado todos y ahora los resultados nos están acompañando.
Desde fuera, da la sensación de que el equipo ha ganado tono físico.
– Sí, es verdad que estamos trabajando mucho lo físico, el preparador físico nos está metiendo mucha caña, una cosa que nos faltaba, y por eso estamos cogiendo el tono físico, poco a poco.
El próximo domingo, visita al Moscardó, equipo que con cuatro puntos se encuentra en la zona baja de la clasificación.
– En esta categoría, si no compites, te puede ganar cualquiera. Ya hemos visto que, sobre todo, hay que competir y, por eso, hay que preparar lo mejor posible el partido porque será una batalla dura.
El equipo ha estado dos semanas sin pisar el césped de La Fuensanta, tras una nueva siembra. ¿Qué tal estaba el domingo?
– Parecía que estaba bien, pero al pisarlo había mucha arena, además estaba seco y resultó complicado jugar por dentro, pero seguro que irá mejorando el campo.
Cuenca, una nueva ciudad para una familia.
– He venido con mi mujer y mi hija y, la verdad, estoy muy contento. Llevo una vida muy tranquila y estoy conociendo Cuenca, poco a poco.
































































