El 31 de mayo, día de Castilla-La Mancha y antesala de la del día grande de las fiestas patronales de Cuenca, se puede convertir en una fecha inolvidable para la ciudad y el Conquense. Ese día se puede alcanzar la Primera RFEF, un hito que pondría a Cuenca y su principal club de fútbol entre los 82 mejores equipos del fútbol nacional (20 de Primera División, 22 de Segunda y 40 en Primera RFEF), lo que jamás ha alcanzado. Cierto que cuando hace 21 años perdieron contra el Real Madrid Castilla, el premio de aquel entonces era la Segunda División, pero es el único antecedente de un partido de este calibre para el Conquense. Y vamos por 80 años de historia…
La Fuensanta
Podríamos poner varios motivos, pero si lo redujéramos a solo uno todos señalaríamos el mismo: La Fuensanta. El estadio podía ser un erial en temporadas anteriores, pero este año se ha convertido en una bombonera, con gradas pobladas, camisetas blanquinegras y apoyo constante. Quien suscribe estas palabras ha seguido al Conquense durante muchos años, en diferentes situaciones y hasta como deportista y trabajador, pero creo que todos coincidirán en que ahora es la primera vez que se vive de verdad ambiente de fútbol.
En honor a la verdad, siempre que el Conquense se ha jugado cosas grandes en La Fuensanta, esta ha respondido (como por ejemplo en la 06/07 ante el Negreira, con el ascenso a Segunda B). Ya no es el ambiente durante el partido, es la previa, ver colas enormes por entrar, aficionados en las gradas alentando durante el calentamiento…. Puede parecer una tontería, pero la mejor activación para el futbolista es ver cómo le jalean desde las gradas en cuanto pisa el césped vestido para jugar.
La Fuensanta debe marcar el primer gol. Los jugadores estarán más cerca del resto si sienten el apoyo desde el primer segundo.
El resultado de la ida
Los conquenses regresaron de tierras gallegas con una derrota, aunque por la mínima. Y esto obliga al Conquense a ganar el partido de vuelta, pero no nos engañemos, ¿alguien podría pensar que se podía subir en un playoff de ascenso sin ganar ningún partido? El Conquense lleva tres disputados y no ha ganado ninguno (dos empates ante el Xerez y la mencionada derrota), y sigue con vida. ¿Qué mejor momento para hacerlo que en esta ocasión?
Perder 1-0 supone que cualquier victoria en La Fuensanta le garantiza, como mínimo, disputar la prórroga. No será fácil, pero el Ourense no queda exento de presión por la caldera que se presupone será el estadio balompédico. Y como suele suceder en esta clase de encuentros, probablemente se llevará el gato al agua el equipo que mejor gestione los nervios. Y eso, siempre, es más fácil cuando tienes a los tuyos a tu lado.
Capacidad de la plantilla
Sin desmerecer a la UD Ourense, que llega con ventaja a la eliminatoria por algo, lo cierto es que el partido de ida dejó buenos momentos del Conquense. No se deshizo ni perdió la cara al choque, incluso con el marcador en contra. Y la primera parte balompédica, hasta el gol local, fue realmente buena. De mantener ese nivel de juego de los primeros 35 minutos, el Conquense podría tener más cerca la remontada.
La plantilla, en lo que va de curso, ha sabido responder en los momentos más importantes. Y eso habla muy bien de cómo afrontan los choques decisivos. Ganó al Tenerife B en la jornada 33, con la promoción de ascenso en juego; venció al Coria (1-2) en la jornada 23 en partido decisivo por entrar en puestos de promoción, ganó al Real Madrid C en la 34 (0-1), con los locales peleando por no bajar y los balompédicos luchando por el tercer puesto; aguantó ante el Xerez (0-0) para pasar de ronda…
La plantilla y cuerpo técnico han dado muestras suficientes de que se puede confiar en ellos en encuentros importantes.
Solidez defensiva
Aunque en ataque está faltando mordiente , lo cierto es que el Conquense siempre se basa en una solidez defensiva muy superior a la media. Rober Gutiérrez ha encontrado el equilibro con entramado defensivo, con tres centrales y dos carrileros de largo recorrido, más un Vique Gomes maratoniano en el centro del campo. A partir de ahí, el club siempre crece en los partidos hasta encontrar debilidades en sus rivales.
Sin encajar, es más fácil ganar. Y con lo robusto que se muestra en defensa el Conquense, tan solo necesita tener más fortuna o acierto en campo contrario.
De la pesadilla al sueño del ascenso
Hace un año el club peleaba incluso por inscribirse, ahora lo hace por llegar a Primera RFEF. Ni el más optimista entre los optimistas hubiera pensado un giro semejante. Incluso los inversores Luis Alonso e Íñigo Asensio, por mucho que pensaran que esto podía ser posible, esperaban que esto pudiera darse tan pronto (hablaban de subir en dos años).
Un proyecto que nació tocado por el mal inicio con Rubén Pulido al frente y que el regreso de Rober Gutiérrez, más el acertado paso por el mercado invernal, arregló. Este 2026, el Conquense parece tocado por la varita, hasta el punto de colarse entre los mejores clubes de toda la Segunda RFEF si contáramos solo los partidos jugados en lo que va de año.

































































