El CD Pedroñeras se dejó dos puntos en el tiempo añadido en su visita al filial del CD Guadalajara, en un encuentro que llegó a tener controlado tras una notable segunda mitad, pero que terminó escapándose por detalles en los instantes finales.
El conjunto dirigido por Gustavo Porras firmó una primera media hora muy por debajo de lo esperado. Sin intensidad ni concentración, los visitantes no lograron ejecutar correctamente su planteamiento de presión alta, llegando tarde a los duelos y permitiendo al rival progresar con facilidad hasta generar varias ocasiones claras de peligro.
Con el paso de los minutos, el Pedroñeras reaccionó. A partir del minuto 30, el equipo reajustó su estructura hacia un bloque medio-bajo, cediendo la iniciativa, pero ganando solidez defensiva. Esa corrección permitió equilibrar el partido y alcanzar el descanso con mejores sensaciones tras frenar el empuje local.
Un final cruel tras una segunda parte de dominio
La segunda parte mostró la mejor versión del Pedroñeras. Más firme, más ordenado y mucho más competitivo, el equipo encontró el premio tras un robo en campo contrario que culminó en una acción ofensiva bien finalizada para ponerse por delante en el marcador con el gol de Fran Rodríguez en el minuto 52. A partir de ahí, el cuadro conquense controló el partido desde la disciplina táctica, replegado en su campo y sin conceder ocasiones, hasta el punto de no permitir ni un solo disparo a portería durante todo el segundo tiempo.
Además, el Pedroñeras dispuso de varias transiciones muy claras en superioridad numérica para sentenciar el encuentro, pero volvió a evidenciar su falta de acierto en los metros finales, desaprovechando situaciones de tres contra dos, tres contra tres o incluso cuatro contra tres.
Cuando el triunfo parecía asegurado, el partido dio un giro cruel en el minuto 94. Un córner mal defendido permitió al rival empatar tras una serie de errores en la marca, castigando la falta de contundencia en una acción puntual que acabó por dilapidar el trabajo realizado durante toda la segunda mitad.
El empate deja un sabor profundamente amargo en el Pedroñeras, que hizo lo más difícil al adelantarse fuera de casa y dominar el segundo tiempo, pero que volvió a penalizar su incapacidad para cerrar los partidos y su desconexión en momentos decisivos. Dos puntos que se escapan y que pueden resultar determinantes en el tramo final de la temporada.
El equipo de Gustavo Porras se queda a un punto de La Solana, a expensas de que su rival juegue el partido correspondiente de esta jornada. A los ajeros les espera la próxima semana en casa el Huracán de Balazote y cerrarán la liga visitando el Salto del Caballo para medirse al Toledo.


































































