El FS VivoCuenca arrancó la pretemporada con un partido de Primera, por la entidad de un Manzanares que dejó grandes destellos como por ser la primera vez que jugaban un choque como equipo de Segunda B. Quizá por esos motivos, las gradas del Sargal presentaron un ambiente poco habitual en encuentros de esta enjundia, con en torno a 500 personas acompañando al equipo.
El partido, lejos de ser un paseo del Manzanares, arrancó con un FS VivoCuenca que jugó de tú a tú. Es cierto que los de Manolo Moya tuvieron problemas para contener la movilidad de su rival y la calidad de estos con el balón, por lo que el juego recayó principalmente en el cuadro visitante, pero los conquenses compitieron. Y lo hicieron muy bien.
Tanto que hasta dispusieron de dos mano a mano para adelantarse. En el primero, Cerzi picaba ante el meta rival pero se marchaba fuera; en el segundo, Budia robaba al cierre y se plantaba solo, aunque el portero le adivinó las intenciones.
Los visitantes seguían tocando y tocando, con lanzamiento al palo incluido, y la sensación es de que podían dar un susto en cualquier momento pero que los azulones (en este partido con su segunda equipación debido a que el Manzanares jugó con su primera, también de color azul) lo tenían controlado. Pero en una acción aparentemente aislada, el pivote Toni marcaba en el segundo palo un pase de Álvaro el a la postre único tanto antes del descanso. Llegaba en el 17′ y, con todo, el FS VivoCuenca se rehízo e incluso tuvo al recién llegado Adri como hombre más activo, con un par de acciones individuales que despertaron a la grada.
En la segunda mitad, el dominio visitante fue mayor. Le costaba muchísimo combinar al VivoCuenca, lo que aprovechó el Manzanares para aumentar su presencia en cancha ajena. Iván, en sus primeros minutos como portero del VivoCuenca, tuvo mucho trabajo desde que se colocó en la portería y lo solventó bien, pero no pudo hacer nada en el 25′ para evitar el 0-2, obra de Khalid tras pared con el conquense Daniel Gabriel.
Pero el gen competitivo de este VivoCuenca les ha llevado a Segunda B y a competir hasta el final por parte de sus jugadores -que no distinguen de amistosos, liga, torneos de verano o pachangas-. La presión de José Ángel y Valen daba sus frutos, y Valen acortaba distancias al superar a Navarro con la zurda para colocar, solo dos minutos después, el 1-2.
La alegría duró poco, porque un par de ataques después, nuevamente atacaba el Manzanares el segundo palo y solo, junto al poste, aprovechaba Raúl Campos para colocar el 1-3. Con este tanto, el partido empezó a perder el orden táctico y el ritmo de juego se aceleró con ataques continuos. Y, como es lógico, en un escenario así, el equipo de mayor calidad suele tener la baraja ganadora, por lo que el Manzanares aprovechó su superior categoría para tener las mejores ocasiones. Eso sí, no las fructificó en goles hasta los minutos finales. Daniel Gabriel, con lanzamiento lejano, no faltaba a su cita con el gol, y, poco después , Aarón acababa un contraataque para poner el definitivo 1-5.
A pesar de la derrota, esperada, lo cierto es que el FS VivoCuenca dejó muy buena imagen en su primer partido de pretemporada. Supo jugar de tú a tú a todo un rival de Primera División, queriendo jugar, y sin bajar los brazos. Ahora les toca descansar antes de regresar el lunes a los entrenamientos, con la vista puesta en su siguiente amistoso: martes 12 contra el Benitense FS en San Lorenzo de La Parrilla.



































































