El FS VivoCuenca cerraba el año en caso de un Futsal Villarrobledo con sus mismos puntos (16) antes de arrancar el choque. Los de Manolo Moya confiaban en romper su dinámica negativa en este encuentro y afrontar con mayor optimismo el 2024, pero volvieron a encontrarse con un choque similar a lo que llevan viviendo en liga durante este curso: pequeños detalles que hacen que los rivales les superen o igualen en el marcador.
No empezó bien el partido para los intereses azulones, ya que Rangel adelantaba a los locales a los siete minutos. Pero Ivi y Valen se encargaron de voltear el marcador con dos chispazos consecutivos y llegar de esta manera al descanso con triunfo conquense (1-2).
En defensa estaba cómodo el VivoCuenca, con la sensación de estar controlado, hasta que un fallo colectivo provoca el 2-2, obra de Ballesteros en el 30′. El empate afectó a los conquenses, que comenzaron a titubear y jugaron más agarrotados, aunque Valen lograba poner el 2-3 dos minutos después en una contra, pero el Futsal Villarrobledo aprovechaba dos errores para colocar el 4-3 a falta de seis minutos, ambos con sello de Ismael. Quedaba mucho tiempo, pero Rangel parecía sentenciar en el 38′ con el 5-3. Echaba el resto el equipo conquense, utilizando portero-jugador, y funcionó a medias, porque Ivi acortó distancias y colocó el 5-4 definitivo.
Cinco partidos seguidos sin ganar para el VivoCuenca, que está pagando en exceso su exigente calendario a principio de temporada por su incursión en la Copa del Rey así como la multitud de bajas que viene arrastrando. Confían en levantar la cabeza en 2024 y aprovechar este descanso navideño para recargar pilas, recuperar jugadores y recobrar confianza.


































































