Partido de fuertes emociones en el mediodía dominical en El Sargal. El FS VivoCuenca quería alargar su buena dinámica ante un siempre rocoso UDAF que defendía intereses similares que los conquenses: la búsqueda de los tres puntos que les permitiera seguir recortando puestos con los equipos de cabeza.
Comenzó el partido con un auténtico intercambio de golpes entre ambos equipos, pero no fue hasta el minuto 8 cuando un robo de Jaime ‘Valen’ a Resta, dejó el camino libre para encarar al portero acompañado en el ataque por Budia, quien conduciría hasta el borde del área para volver a ceder el esférico a su compañero y hacer el 1-0. La alegría duraría poco a los locales que, en una acción a la salida de un libre directo, vieron como un disparo de José David García hacía el empate a uno.
Era solo un reflejo de la intensidad del partido y de la importancia de lo que había en juego. El VivoCuenca pudo volver a ponerse por delante a base de sus robos en campo propio. Primero fue Budia, quien en lugar de dar el pase al segundo palo, en el que esperaba Ivi, optó por el disparo que taponó Martínez, con el torso. Acto seguido, en una acción calcada al primer gol, finalizaría Valen encontrándose con la estirada salvadora del portero de UDAF. La réplica la puso Isaac López en puerta contraria, estrellando un disparo a la cruceta.
Cuando todo parecía que el primer tiempo acabaría en empate, Budia apareció para, esta vez sí, finiquitar al fondo de la red una acción de ataque en superioridad del VivoCuenca que significaba el 2-1.

Tras el paso por vestuarios, UDAF comenzó a mover mejor la bola encerrando en varias ocasiones a su rival en campo propio. Esperaba con las garras afiladas un VivoCuenca para robar el esférico en balón dividido y marcar a la contra como ya hizo en el primer acto.
Volvió a dar el susto UDAF de nuevo en un libre directo, con el zapatazo de Isaac rebotando en ambos palos y sacando finalmente Valero el balón de la línea de gol, jugada protestada por los albaceteños que pidieron gol. No obstante, minutos después, en una jugada en largo a la carrera de David García, este cruzaría bien la pelota al palo largo para colocar el 2-2. Apenas habían transcurrido seis minutos de la segunda parte.
Ambos equipos continuaron haciendo valer sus puntos fuertes. Volvió a avisar el Vivo con una gran intervención Martínez que salvó el gol bajo palos y lo intentaba el UDAF que veía como podía elaborar jugadas de peligro en campo rival. Pero el partido pareció ponerse de cara para los locales cuando en una acción infantil, Álvaro Castillo cogió el esférico de la zona de banda para evitar el saque rápido de los locales, esto le costó la cartulina amarilla que fue su segunda amonestación, dejando a los suyos con uno menos durante los siguientes dos minutos.
El ‘Vivo’ lo intentó una y otra vez tocando y exigiendo a la defensa de UDAF, pero, paradójicamente, el gol llegó cuando los albaceteños recuperaron la igualdad numérica, en un libre directo donde un inteligente Ivi amagó el tiro y cedió delicadamente la pelota a Peñu, que esperó pacientemente en el segundo palo y solo tuvo que empujarla al fondo de la red. Era el 3-2 y sólo faltaban tres minutos para el final.
Inmediatamente, UDAF puso en juego el portero jugador, y tras dos acciones inconclusas, finalmente en su banda izquierda recibiría libre de marca José David García para lograr el empate a tres.
Aún pudo dar la revancha el VivoCuenca, pero un lanzamiento lejano de Pablo Fresneda terminaría dentro de las mallas al escapársele incompresiblemente de las manos el esférico a Mario Gómez (3-4). Un jarro de agua fría que los de Manolo Moya trataron de erradicar con el portero jugador faltando menos de dos minutos para el final, pero solo llego el quinto del cuadro albaceteño en un disparo lejano de Dani Robledo.
Una dolorosa derrota para los conquenses que ven cortada su gran racha y ven alejarse las posibilidades de pelear por auparse a zona de promoción. Con este resultado caen hasta la 5ª plaza, quedándose con 35 puntos, a 10 del co-liderato que ocupan Ciudad de Guadalajara FS y FS Olías Moprisala.

































































