Inicio Noticias El ‘hasta pronto’ de María Guerra: la triatleta conquense pone en pausa...

El ‘hasta pronto’ de María Guerra: la triatleta conquense pone en pausa su carrera deportiva

Foto cedida por María Guerra

El deporte ha marcado el pulso vital de María Guerra desde que, con apenas cuatro años, comenzara a nadar en el Club Natación Cuenca. Aquel primer contacto con el agua abrió un camino que, con el tiempo, se multiplicaría en otras direcciones. «El deporte ha estado conmigo desde que tengo uso de razón», recuerda. Y así lo demostró una trayectoria polideportiva que pronto la llevó también al atletismo, tras destacar en la tradicional Carrera del Pavo y recibir la llamada del Club Atletismo Tarancón.

Durante años, María compaginó natación y atletismo hasta que el triatlón irrumpió casi por casualidad: «Llegó porque mi hermano (Dani Guerra) se apuntó a uno y yo, como siempre, fui detrás. Lo probé, me gustó… y hasta hoy». Aquel descubrimiento marcaría su vida deportiva.

Entre los 13 y los 15 años vivió un periodo frenético. Competía prácticamente todos los fines de semana, en ocasiones en varios puntos de Castilla-La Mancha en un mismo fin de semana. «Mis padres fueron claves en todo eso: de un sitio a otro, de un hotel a otro, siempre apoyándome sin poner una sola pega», reconoce. Ese impulso estuvo con Guerra en uno de esos primeros momentos que la conquense recuerda con cariño: la clasificación para el Campeonato de España de Selecciones en natación, campo a través, atletismo en pista y triatlón. Ambas pruebas nacionales de atletismo y triatlón coincidían el mismo fin de semana, por lo que Guerra tuvo que elegir: «Con muchísima pena me decidí por el triatlón», recuerda. «Era el que juntaba todo lo que me gustaba: nadar, correr… y luego estaba la bici, que nunca fue lo mío, aunque mi padre fuese ciclista». A partir de entonces su camino quedó claro.

Foto cedida por María Guerra

EL SALTO UNIVERSITARIO

Su etapa universitaria en Elche estuvo marcada por un par de años de menor actividad competitiva, aunque el impulso regresó al integrarse en el Club Triatlón La 208, donde «me acogieron genial desde el primer día y volví a encontrar la motivación». Ese renacer deportivo la llevó, tras su regreso a Cuenca, al Deporama Triatlón Soriano, equipo de Primera División Nacional, en los que vivió dos años inolvidables: «Fue una experiencia brutal… competí al máximo nivel y sentí más de cerca lo que es el deporte profesional».

Los resultados respaldan una trayectoria sobresaliente. Fue convocada por la selección de Castilla-La Mancha en natación, campo a través, atletismo en pista y triatlón. En la piscina, firmó un 13º puesto nacional en 200 metros braza en el Campeonato de España de Manresa 2013 y fue varias veces campeona regional. En atletismo, logró títulos de subcampeona regional en campo a través y en 3.000 metros lisos.

Pero fue en el triatlón donde terminó de construir su identidad competitiva: campeona regional absoluta de triatlón y duatlón, 4ª de España sub-23 en acuatlón en 2024, 13ª de España élite, y protagonista en los grandes éxitos colectivos de sus clubes. Con el 208, tercer puesto en la liga de duatlón de 2ª división; con el Deporama Triatlón Soriano, campeonas de España élite de acuatlón en 2024, subcampeonas en 2025 y terceras en la liga nacional de duatlón. A nivel individual, vivió varias participaciones en Campeonatos de España élite, tanto en distancia sprint como olímpica, con una 29ª posición como mejor registro nacional.

NO ES UN ADIÓS

Hoy, sin embargo, María detiene el cronómetro. Ha aprobado oposiciones, trabaja como profesora de Educación Física y cursa un máster de TIC aplicadas a la educación. Un ritmo vital incompatible, por ahora, con la alta competición. «Si a eso le sumas todas las horas de entrenamiento, el frío de Cuenca y los viajes casi todos los fines de semana… llega un punto en el que el cuerpo y la cabeza te piden calma».

También dedica palabras especiales a su entrenador: «Quiero agradecer a Rodrigo García, que ha sido mi entrenador estos dos últimos años. Me ha sabido transmitir todos sus conocimientos y su experiencia como triatleta de élite».

Una decisión de poner «pausa» en su trayectoria, quien sabe, par volver en un futuro con más fuerza. «Ahora mismo me apetece disfrutar del deporte sin la presión de competir. Pero tengo clarísimo que esto no es un adiós. En unos años quiero volver, porque el triatlón siempre tira… y además me llama mucho la media distancia».

Guerra se despide —por ahora— con una reflexión que resume una vida entre transiciones, madrugones, viajes y líneas de meta: «Me llevo muchísimo más que resultados: me llevo personas increíbles, amigos de verdad, experiencias que se quedan para siempre y un montón de recuerdos que no cambiaría por nada. Esto no es un adiós… es simplemente un hasta pronto».

Comentarios

author avatar
Mario Gómez