El REBI Cuenca perdió, 33-23, en su visita al Tubos Aranda Villa de Aranda en, sin lugar a dudas, el peor partido de los jugadores de Lidio Jiménez en toda la liga. Tras unos minutos iniciales en los que los conquenses se pusieron por delante del marcador, con un 2-4, llegó un bajón en todas las líneas que posibilitó un parcial de de 8-1 que fue el principio de un festival local, en defensa y en ataque, llegando al descanso con 19-10, tan sorprendente como inexplicable. En la segunda parte, con todo resuelto, el partido fue intrascendente, los locales no bajaron el ritmo y los conquenses se vieron incapaces de bajar la diferencia de nueve goles. Al final, ese 33-23 ante un rival al que le llevaban cuatro puntos de ventaja y que se mete de lleno en la lucha por la permanencia. El REBI Cuenca sigue siendo el único equipo de la liga Nexos Energía Asobal que no conoce la victoria a domicilio.
Para Lidio Jiménez, no debió ser fácil, intentar explicar el partido realizado por su equipo en la primera parte. “Con el 2-4, nos metieron un parcial del que no supimos en ningún momento de poder frenarlo, ellos lo aprovecharon muy bien para ponerse de seis goles, jugar con tranquilidad y nosotros fuimos todo lo contrario, nos entraron las dudas con 18 pérdidas de balón y 11 balones fallados desde los seis metros”.
Para el técnico conquense, la valoración del partido es muy fácil. “Es uno de esos encuentros en los que no te sale nada, sabíamos que ellos estaban jugando muy bien casa, sabíamos que podía pasar y ha pasado. Ha sido una pena porque estos dos puntos nos habían dado mucha tranquilidad de cara a la clasificación, pero tendremos más oportunidades y habrá que aprovecharlas”.
Ahora al REBI Cuenca le toca analizar todo lo ocurrido y ver que es lo que ha pasado, “el equipo es consciente de lo mal que lo hemos hecho, toca autocrítica, analizar que nuestra situación no es crítica, nos faltan dos victorias más y pensar que hay que ganar el próximo domingo contra Huesca”.
Lidio volvía a repetir que este campo era muy complicado, pero que también habían competido muy bien en campos muy complicados. “Para mí, ha sido el peor partido de toda la temporada, no puedo dar una explicación a ello porque el equipo venía muy bien, con la moral alta, con menos presión que ellos, pero hay veces que el deporte tiene estas cosas, hemos tenido diez minutos desastrosos, se nos han ido de seis goles y no hemos sido capaces de levantar la situación”.
En ese sentido, el técnico del REBI Cuenca se mostraba molesto porque entendía que su equipo “había bajado los brazos y eso no puede ser, se puede tener momentos malos, pero los partidos son largos y hay que luchar los sesenta minutos”, volviendo a insistir que “ha sido el peor partido de la temporada, puede pasar porque esto es deporte, no somos máquinas, ellos también juegan y han sabido rentabilizar su juego”.
Cuando se le comenta que su equipo está muy cerca de la permanencia, el técnico conquense sonríe. “Ojalá estemos los dos salvados porque tenemos dos aficiones que se merecen estar en liga Asobal, aquí es impresionante el ambiente, tengo mucha envidia por ello, es un placer venir aquí a jugar, campos como el de Aranda tenía que haber muchos y ojalá siga en Asobal y nosotros también, por supuesto”.


































































