Después de ocho años en el primer equipo y desde categorías infantiles en el club, Sergio López ha emprendido con 23 años el camino más largo de su vida, se ha marchado a Presov para seguir creciendo profesional y personalmente, era algo que necesitaba en su vida, que le demandaba cambios para mejorar.
Se ha ido al Tatran Presov, equipo que lo fichó para mejorar su extremo izquierdo y hace que López deje muchas cosas atrás en un Cuenca que se queda algo huérfano, al haberse acostumbrado a ver al ’28’ cada fin de semana con la zamarra del Ciudad Encantada cantando goles y celebrando triunfos.
El extremo ha sido un buen capitán y demuestra con su salida que nadie es eterno en ningún equipo y que el Incarlopsa Cuenca es una fábrica de talentos, ya que lo cierto es que ha firmado dos años por un buen club, pero no ha sido el primero ni el último, ya que se ha dado la circunstancia de que Lucas Moscariello ha puesto sus maletas camino de Montpellier y Maciel ha facturado para Barcelona. Si los franceses son un equipo top, cuando hablamos de los blaugranas nos referimos a los campeones de todo. A estas salidas hay que sumar a Dutra, quien se fue en octubre al Wisla Plock, aunque ha vuelto a la Liga Sacyr Asobal, en este caso al Logroño, al no haber sido su aventura lo que esperaba.
Pero volviendo a la marcha del capitán Sergio López, es más que significativa ya que el brazalete tendrá un nuevo dueño y el vestuario una nueva voz para las arengas.
Nueva aventura para Sergio y nueva etapa para el Incarlopsa Cuenca.


































































