La ‘nueva normalidad’, ese término tan acuñado en 2020 para salir de la pandemia, llegará en la campaña 2021/2022 a una de las categorías más débiles en cuanto a recursos económicos. La Segunda Autonómica, última categoría del fútbol regional y en la que sus jugadores son aficionados a este deporte, fue la que más sufrió las consecuencias de la pandemia y apenas contó con equipos el curso pasado. Tanto es así que la provincia de Cuenca, que solía superar la decena de participantes, solo tuvo a dos equipos (CD Iniestense y un EFB Jesús de la Ossa que ascendió en su primer año de vida). Un año después, la situación cambia considerablemente.
En total, habrá quince equipos de la provincia que estarán en esta Segunda Autonómica. Algunos de ellos lo hacen por haber descendido de categoría, caso del CD Casas de Haro y CD La Inmaculada (el pasado curso en los grupos III y V respectivamente), otro porque sigue en la misma división (CD Iniestense) y la gran mayoría porque regresa el fútbol a sus localidades.
En este sentido, resulta importante la vuelta de la UD Mota del Cuervo y La Mesas, ambos equipos de Primera Autonómica cuando surgió la Covid-19 y que, en un ejercicio de sentido común hacia sus pueblos y cuentas económicas, consideraron mejor no competir. Las urgencias de la FFCM en su día también jugaron en su contra, pero lo importante es que sus proyectos deportivos siguen adelante y, a pesar de perder la categoría en la que militaban, retoman el fútbol en Segunda Autonómica.
En otros casos también vuelve el fútbol, en localidades que ya estaban en Segunda Autonómica y que optaron por esperar un año, para conocer mejor la situación sanitaria, antes de exponerse a jugar. De esta manera, el CD Valera (que estrenará campo de césped artificial), Triana Tresjuncos, CF Belmonte, El Herrumblar CF, CF Villalpardo, CF La Santa Cruz, CD Casas de Fernando Alonso (antiguo Teatinos CF) y CD Optense vuelven a la casilla de salida y volverán a competir.
Pero también hay dos equipos de nueva creación: CD Villaescusa de Haro y Conquense B. El primero nace después de que el Triana Tresjuncos jugará en el campo de la localidad y el público respondiera muy positivamente; el segundo surge por necesidad del primer equipo balompédico para contar con un filial. Dos proyectos distintos, pero igual de ilusionantes.
Da igual las circunstancias de cada uno, lo más importante es que regresa el fútbol más humilde.




































































