Tras una temporada agónica en la que el San José se sumergía en la parte baja de la clasificación, una segunda vuelta heroica les ayudó a remar hasta alcanzar la orilla. El San José consiguió retomar el rumbo y auparse con la salvación con Fran García a los mandos. El entrenador repasa cómo ha sido esta campaña a la que llegó de manera precipitada después de que David Angulo se marchara una semana antes del comienzo de la pretemporada.
El técnico pone en valor el trabajo de sus jugadores, del cuerpo técnico, la directiva y la afición para mantener el barco a flote pese a las duras embestidas que han sufrido durante todo el año.
El San José ha culminado una segunda vuelta memorable y esencial para mantener la permanencia, encadenando 6 victorias consecutivas. ¿Toda hacía presagiar que la salvación era posible?
Todo no. Es verdad que a partir de la victoria contra el Yuncos creo que el equipo cambió el chip porque conseguimos remontar. A pesar de que luego fuimos a Toledo y perdimos, las sensaciones eran diferentes. Este momento fue clave. Luego ya cuando ganamos a Madridejos y a Horche y conseguimos la victoria ya sabíamos que tres de las cuatro últimas jornadas las teníamos en casa y sabíamos que si ganábamos como locales y sumábamos un punto fuera nos podíamos salvar. Al final, lo logramos.
¿Fue la victoria contra el Yuncos en casa un punto de inflexión clave en la temporada?
Para mí, sí. Porque veníamos de pasar en muchos partidos de la temporada por situaciones parecidas. Jugábamos bien y dominábamos, pero no conseguíamos meter gol y el rival en un fallo individual nuestro nos marcaba. En ese partido le conseguimos dar la vuelta y yo creo que ahí el equipo cogió confianza.
¿Recuerdas otros momentos que hayan sido vitales para conseguir la permanencia?
Las últimas jornadas han sido fundamentales. Sabíamos que teníamos que ganar casi todos los partidos porque hemos estado 22 jornadas en descenso. Durante todo el año, a pesar de que la primera vuelta tras la victoria de Horche consiguiéramos enganchar una buena dinámica, volvimos a caer en la mala racha. Además del partido ante el Yuncos, creo que el final de temporada es lo que nos ha marcado el devenir de esta.
La sanción al Mocejón (por alineación indebida) que certificaba vuestra permanencia llegó entre semana. ¿Cómo la vivisteis dentro del vestuario?
Fue un alivio. Esto nos permitía encarar la última jornada como no lo habíamos hecho nunca, sin ningún tipo de presión. Sí que es verdad que al conseguir la permanencia en los despachos no pudimos celebrarla en el campo y fue un poco descafeinada. Pero al final el domingo lo pudimos celebrar como se merecía.
Con festival de goles en la última jornada, ¿no?
Sí. Pero además la celebración estuvo bien. Nos quitamos la presión que habíamos tenido durante todo el año, que ha sido muy complicado.
Aunque la permanencia en el último partido ya estaba asegurada, ¿se merecía la afición poder celebrar con vosotros esta temporada con final gratificante?
Lo de la afición este año es para darle un premio. Yo llevo muchos años en el San José y siempre nos han apoyado, pero lo de este año ha sido increíble. En las últimas jornadas nos han ayudado mucho, incluso viajaron a Cebolla para animarnos en ese partido que fue vital para nosotros. Hay que agradecerles todo, son muy importantes.
Quizás, otra afición y otras directivas hubieran tomado decisiones precipitadas para tratar de revertir la situación. ¿Cómo ayudó a cuerpo técnico y jugadores que decidieran confiar en vosotros hasta el final?
El San José ha demostrado que cuando se deja trabajar a las personas, pese a los malos resultados, al final estos llegan. Siempre he tenido el apoyo de la directiva, de hecho, en los momentos más difíciles siempre he recibido muestras de cariño y apoyo. Es de agradecer, por lo tanto, es un ejemplo de cómo se debe trabajar en un club, dejando hacer tanto a los jugadores como al cuerpo técnico.
En una temporada con tanto riesgo, ¿hubo algún momento en el que dejarais de creer?
Hubo momentos difíciles, pero nunca dejamos de creer; si no, no lo hubiéramos conseguido. Pero sí que hubo tramos duros, sobre todo en la primera vuelta. Luego en la segunda vuelta, por ejemplo, también creo que anímicamente fue un golpe muy duro perder en Seseña después de ir ganando 0-2. Pero hemos tenido una virtud: nunca hemos dejado de trabajar y de confiar en que podíamos sacarlo.
En el plano psicológico, ¿cómo conseguisteis mantener la moral cuando os encontrabais en puestos de descenso?
Con mucha sinceridad. A los chicos le contábamos la realidad, no ocultábamos nada. Valorábamos positivamente lo que hacíamos, pero también analizábamos las cosas que estábamos haciendo mal, que eran bastantes. Fuimos realistas, pero les hicimos ver que había posibilidades, porque a pesar de no conseguir los resultados esperados estábamos a una distancia que podíamos recuperar.
Este año la plantilla ha contado con muchos jugadores jóvenes. ¿Tienen futuro para apostar por este equipo en bloque en futuras campañas?
Sí. Hay jugadores muy válidos y se ha demostrado. Pero luego siempre tienes que reforzar el equipo y el problema es que en Cuenca no hay muchas posibilidades. Cada vez hay más equipos y es más complicado que uno sea más potente.
Esta ha sido tu tercera etapa como entrenador del San José, muy diferente a la primera (temporada 14/15, con ascenso a tercera división) y a la segunda en la 18/19. ¿Cómo lo has vivido?
En mi primera etapa no podía pedir más porque fue mi primera experiencia como entrenador y conseguimos un ascenso. La segunda vez solo pude estar un año y también fue un inicio difícil, pero no tanto como este. Además, conseguimos crear una buena base de jugadores que luego sirvieron para el Conquense, que en ese caso era nuestro primer equipo. Tuvieron protagonismo en tercera división y me siento muy orgulloso de ello.
Esta etapa ha sido totalmente diferente. Al final el club necesitaba un entrenador y yo al San José siempre lo voy a ayudar. Ha sido muy complicado porque cogí el equipo a última hora y ha habido muchos impedimentos durante la temporada. Para mí esta etapa ha sido la más difícil, pero a la vez la más satisfactoria.
¿Crees que habrá oportunidad la próxima temporada de volver a vivir un ascenso a tercera como el que se consiguió en la 14/15?
Es muy difícil que esa situación se vuelva a producir. En ese equipo había una buena mezcla de veteranos y jóvenes, trabajando mucho tiempo en conjunto. Ahora cada vez escasea más la gente con experiencia y los jóvenes se reparten en más equipos.
Sobre su futuro, confiesa que está en el aire. Todavía no sabe qué sucederá en la próxima temporada. Esta ha finalizado mejor de lo que comenzó. Lo que queda claro es que Fran García formó parte de la historia del club como jugador y capitán y ha continuado rescribiendo su presente como entrenador de un equipo que no ha podido darle más alegrías, todas ellas conseguidas a base de trabajo, sentimiento, devoción y verdad.


































































