Inicio Noticias Entrevistas Víctor Moreno: «Era difícil rechazar una propuesta como la del Athletic»

Víctor Moreno: «Era difícil rechazar una propuesta como la del Athletic»

Foto: Athletic Club

Su labor es invisible en un deporte en el que parece que solo brillan los futbolistas. Él forma parte de esa cara opaca del planeta fútbol. Así podríamos definir la labor de Víctor Moreno como director deportivo. Acostumbrado a trabajar en silencio, cosechar éxitos en la sombra y ganar partidos antes de jugarlos, es actualmente el director deportivo del Athletic Club de Bilbao y afronta su temporada más complicada a la par que emocionante [NdA: Este jueves se enfrentan al Atlético de Madrid por un puesto en la final de la Copa del Rey y en liga luchan por clasificarse a la Champions League]. Un reto que está disfrutando y cumpliendo. Hemos hablado con el conquense y repasado su trayectoria para conocer de cerca cómo se vive el fútbol desde la nave nodriza de los leones de Bilbao: 

Cuentas con una amplia trayectoria en diversos clubs de España que te han hecho recalar en el Athletic Club de Bilbao en esta temporada. ¿Qué balance haces de estos primeros meses? 

Cuesta muy poco impregnarse de la grandeza que tiene un club tan enorme. Su singular filosofía y el sentimiento de pertenencia de cada hincha, simpatizante o seguidor es algo que te atrapa y te convierte en un athleticzale más desde el primer momento. He tenido la fortuna de encontrar grandes compañeros de viaje, profesionales altamente capacitados que suman a diario para lograr objetivos comunes. Porque el Athletic es grupo, es equipo, es familia. No sabría describirlo con precisión, pero es un club que tiene un espíritu único. A nivel profesional y más allá de nuestro empeño diario, todos entendemos que estamos obligados a ofrecer resultados. Hemos cerrado dos tercios de temporada cumpliendo objetivos, pero somos conocedores de la volatilidad del resultado temporal y nuestra misión es esforzarnos a diario por conservar y estirar nuestro momento deportivo y de gestión actual para que la valoración a final de temporada también pueda ser positiva.

 ¿Cuáles son tus funciones concretas como director de Desarrollo Deportivo y Cesiones?

Es un cargo precioso que te permite abarcar diferentes campos dentro de la dirección deportiva y, sobre todo, que te mantiene muy activo en cuestiones que no solamente tienen que ver con el mercado. Además de ser una figura muy próxima a nuestro director general de fútbol, mis competencias se centran en varias verticales que comprenden tareas principalmente alrededor del primer equipo, del Bilbao Athletic y del Basconia. La primera de ellas podría hacer referencia a los procesos metodológicos que implementamos en la estrategia para el desarrollo deportivo de equipos o técnicos y de jugadores. Esta misión se encuentra íntimamente ligada a la de diseñar y proponer las diferentes líneas de sucesión de futbolistas por demarcación en las últimas etapas de Lezama y hasta el primer equipo. La captación y la gestión del trabajo y el día a día de la dirección deportiva y el mercado sería una tercera rama. El capítulo de diseño de itinerarios deportivos específicos, con peso importante de la cesión dentro de la etapa precompetitiva o competitiva y el acompañamiento durante la misma, sería otra rama más del cargo. A todo ello añadiría lo relativo a gestión del día a día, elaboración de informes, soporte a dirección general de fútbol, documentación, procesos de renovación, I+D+i, planificación, acompañamiento de nuestros equipos y staffs en sesiones de entrenamiento y partidos… El día a día es altamente exigente pero también es enriquecedor. 

 ¿Qué ha cambiado en tu trabajo en comparación con lo que hacías anteriormente? Por ejemplo, con el Alavés, tu anterior club y en el que estabas como secretario técnico.

La filosofía única del Athletic es lo que realmente ha supuesto un mayor cambio respecto a mi trabajo desarrollado anteriormente. El foco de mercado se sitúa sobre un nicho muy concreto y, si bien es cierto que no tienes posibilidad de ampliar las opciones que el mismo te ofrece, también es verdad que poseemos la capacidad de estrechar mucho la distancia respecto a un objetivo y de ser muy profundos en su análisis, lo que por consiguiente nos permite constantemente pulir y mejorar nuestros procesos de seguimiento y captación y, por ende, nuestra toma de decisión. Esto unido a la relevancia que tiene la cantera y el fútbol base en esta organización podría concluir que suponen los mayores cambios respecto a cuanto he desarrollado hasta el momento. Por supuesto, la magnitud del Club, su historia y su masa social también juegan un papel importante que de alguna manera te obligan y te empujan un poco más si cabe. 

¿Cómo es el día a día del director deportivo de un club como el Athletic Club de Bilbao? Es un club muy marcado en su línea de fichajes, con especial atención a la cantera, y un equipo que se encuentra en el top, pues nunca ha descendido de 1.ª División. 

Tengo la fortuna de poder convivir muy cerca con Mikel González (director general de fútbol del Athletic). La responsabilidad que asume y le pide a su equipo de trabajo está a la altura de esa grandeza que representa el club. Supone un orgullo y un estímulo trabajar para poder garantizar la salud deportiva de nuestros equipos durante los próximos ejercicios. Hay una línea estratégica clara y definida que creo que nos identifica como equipo de trabajo. Mikel tiene muy claros y presentes los diferentes objetivos temporales y, dentro de la estrategia deportiva que hemos elaborado, los pasos necesarios para poder cumplirlos. Creo que tenemos la suerte de compartir espacio y trabajar con un profesional que en muy poco tiempo puede convertirse en referencia internacional dentro del sector, si es que no lo es ya.

¿Qué te hizo dar el paso del Alavés al Athletic de Bilbao? ¿Cómo fue tomar la decisión? ¿Es este el mayor reto de tu carrera profesional?

Es el club de mayor prestigio y entidad de todos en cuantos he trabajado, sin desmerecer en absoluto a ningún otro. Pero esto no hace variar la implicación. En todos y cada uno de los clubes donde he trabajado he tratado de vaciarme y de tomar decisiones y acciones que beneficiasen al escudo. El respeto hacia cada persona que ha confiado en mí y hacia los seguidores o aficionados de cada club se demuestra con esa implicación de la que te hablaba. No es posible acudir a medias cuando sientes pasión por tu profesión y por el fútbol y cuando depositan en ti la confianza para poder crecer, generar ilusión y alcanzar nuevas metas. Este para mí es un reto enorme, tal y como lo han sido todos y cada uno de los que he tenido a lo largo de los últimos 14 o 15 años. Dicho esto, es innegable que existe un componente extra alrededor del Athletic y que no se puede obviar. Es un club especial y único. La atmósfera que rodea al club y a nuestros equipos es difícil de encontrar en nuestro sector. Era difícil rechazar una propuesta como esta. Sin duda fue la decisión más difícil que he tenido que tomar en materia profesional ya que Vitoria y el Alavés han supuesto un capítulo fundamental en mi vida profesional y personal.

 Te encargas de la cesión de jugadores en la plantilla. ¿Qué dificultades entraña esta función y qué experiencia tenías en este ámbito de forma previa?

Experiencia, la propia que te puede dar el poder acumular 28 o 30 ventanas de transferencia seguidas trabajando y operando en el mercado con independencia de la categoría. Pese a ello, cada mercado se muestra diferente. El fútbol cambia al compás de la sociedad y el resto de actividades deportivas o no. Uno siempre afronta estas ventanas con cierta incertidumbre. Las dificultades de este tipo de operaciones son claras: que la estrategia del club pueda encajar con la voluntad del jugador y a la vez con las opciones existentes. Obviamente, parte de nuestra responsabilidad también reside en anticiparnos y tratar de provocar los escenarios adecuados para poder canalizar y concretar nuestras intenciones, bien sean deportivas o económicas, de la mejor manera posible.

 Haciendo un repaso de tu trayectoria, diste un salto relevante al salir de tu región, Castilla-La Mancha. Empezaste a explorar otros equipos, el primero en el Lugo. ¿Recuerdas cómo fue tomar la decisión y cómo te llegó la oportunidad?

Tras arrancar en mi querido Conquense y tras pasar unos años maravillosos en el Albacete tuve la oportunidad de unirme a un proyecto que en aquel momento marcaba línea ascendente. Fue extraño abandonar mi región ya que probablemente hasta ese momento nunca había sopesado la idea de poder involucrarme en proyectos fuera de un espacio conocido. Sin duda creo que marchar a Lugo fue un punto de inflexión en mi carrera y en mi forma de entender y de tratar de encaminar mi vida. La posibilidad surgió de forma natural. El Lugo se encontraba en proceso de selección de un nuevo director deportivo y dentro de la terna de candidatos que valoraron, finalmente se decantaron por mí. Agradezco de forma personal la apuesta que ese momento el presidente hizo. Por fortuna pudimos concretar una temporada y media de grandes resultados para el club, tanto a nivel deportivo como a nivel económico. He tenido la suerte de trabajar con grandes presidentes que además son grandes personas. He aprendido muchísimo de todos y cada uno, incluso en los momentos más desfavorables. Guardo relación con casi todos ellos y con uno me une una especial amistad.

Has ido forjando tu trayectoria por varios equipos de fútbol profesional en 2.ª División. ¿Qué diferencias notaste cuando te encargaste por primera vez de un equipo de 1.ª División como el Alavés?

Existe una diferencia notable entre la primera y la segunda división tanto dentro como fuera del terreno de juego. Por nivel, por diferencias y por posibilidades. No es sencillo adaptarse a sus demandas. Es alto rendimiento para los jugadores, pero también para los profesionales que tomamos decisiones que afectan al club. También en Vitoria compartí proyecto con una gran dirección deportiva, con excelentes profesionales que sí contaban con esa experiencia en la élite y eso me ayudó a poder aterrizar mis ideas. Cada vez que he tenido la suerte de experimentar un salto de categoría ha sido como redescubrir el juego y mi profesión. También esta temporada, conviviendo próximo a jugadores con tantísimo talento y nivel, exploras una dimensión diferente. Es una parte bellísima del fútbol, siempre es capaz de sorprenderte. 

 Has estado muchos años vinculado también al equipo de tu ciudad, el Conquense. ¿Sigues manteniendo vínculo con el equipo a día de hoy? 

Cada semana estoy atento a su resultado. Creo y espero que este año podamos dar un primer saltito que nos permita acercarnos a una realidad diferente a la que hoy vivimos. En esa plantilla hay personas a las que tengo un cariño enorme. Me siento un hincha más, es el equipo de mi tierra, de mi casa… sinceramente deseo un feliz desenlace para esta temporada. En todos y cada uno de los sitios donde he estado o donde he trabajado he llevado a Cuenca por bandera y puedo decir que, pese a que en estos momentos el equipo no se encuentra donde probablemente pueda o merezca ubicarse, es un club muy conocido y querido en muchos lugares del país. Quiero hacer extensible este cariño al resto de clubes y escuelas de la ciudad, con especial mención por el San José Obrero. Y aprovecho para enviar recuerdos afectuosos a toda la gente del fútbol de Cuenca. Se vienen a mi mente muchas anécdotas, pero esto ya será en otra entrevista.

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