En una carrera marcada por el frío, pronto se estableció una fuga de doce corredores que se encargó de echar abajo el equipo de Jesús Herrada, sabedores que tanto él como Guillaume Martin eran claras bazas para ganar. Así, en a decisiva subida a Larmont (6,6 kilómetros con una pendiente media del 5,3%) se produjo el zarpazo de Herrada.
Primero, atacó Thibaut Pinot (FDJ) y le contestó Guillaume Martin, pero sería Herrada quien se aprovechó del marcaje entre ambos para lanzar un zarpazo definitivo para arrancar en la parte final. Cogió unos metros, a la postre suficientes para imponerse en la llegada ante un pelotón de 20 ciclistas que lucharon por la victoria final.
Jesús Herrada finalizó en primera posición -como ya hizo en una etapa del Tour de Omán, allá por febrero- por delante de los galos Thibaut Pinot y Nans Peters (AG2R). En cuanto al compañero del conquense, Guillaume Martin, fue cuarto.

































































