Este domingo se realizó la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, una cita que se retrasó un año por la pandemia y que el virus ha seguido afectando en su disputa para este año, si bien no ha impedido que se celebren los 16 días de deporte. España, con 17 medallas, igualaba sus registros de Río 2016 (aunque sacó menos oros) y firmó una actuación más que decente en territorio nipón.
Para los intereses conquenses, pronto compitieron los dos representantes de la provincia. El ciclista moteño Jesús Herrada acudió con la selección española y tuvieron problemas desde el primer día, que fueron recrudeciéndose con el paso de la estancia hasta el punto de que horas antes de la carrera no sabían si iban a poder montarse en la bicicleta a causa de un positivo en el staff. Toda esta situación afectó negativamente al rendimiento del combinado nacional, que no estuvo cerca de las medallas, si bien Herrada se mantuvo buena parte de la carrera en el grupo principal. Ese mismo día, el tenista conquense Pablo Andújar se despedía del torneo individual al perder en primera ronda contra el galo Humbert en un choque al que llegaba sin estar al 100% a causa de una lesión sufrida en Wimbledon. Tampoco pudo superar la primera ronda en dobles, en una competición en la hacía pareja con Roberto Carballés.
Sin ser conquenses (pero sí orígenes de la provincia), también estuvimos muy atentos a las actuaciones de Carlos Mayo (13º en 10.000), María Vicente (18ª en Heptatlón) y Pablo Torrijos (14º en Triple Salto).
Ahora podríamos caer en el error de que los Juegos Olímpicos han acabado y tendremos que esperar tres años para ilusionarnos con la cita. Y decimos error porque en apenas unas semanas tendremos en liza a una de las grandes esperanzas del deporte español en los Juegos Paralímpicos, ya que el ciclista taranconero Luis Miguel García-Marquina se ha ganado a pulso en el ciclo olímpico su presencia, avalada por grandes resultados en España y en el Mundial. Ocho veces ganador de la Copa de España y otros tantos campeonatos en MH3, medallista en tres ocasiones en el último Mundial y un sinfín de éxitos no solo en esta disciplina deportiva, García-Marquina acudirá con ilusión y esperanza a la cita, pero sin lanzar las campanas al vuelo acerca de sus opciones de medalla. Una cosa es que exista la posibilidad de que la consiga, por nivel y rendimiento; otra darla por seguro. Pero conociendo al taranconero, está claro que lo dará todo para dejar lo más alto posible el pabellón de España, Cuenca y Tarancón.
El deportista conquense partirá el 23 de agosto a Tokio, para enrolarse con España en la villa olímpica. Un día después será la ceremonia de apertura y el 5 de septiembre acabarán estos juegos, en los que Luis Miguel García-Marquina estará en la contrarreloj y prueba en ruta. Habrá que esperar hasta el 31 de agosto para que dispute la prueba contra el crono, mientras que el 1 de septiembre será el turno para la prueba en ruta.



































































