Antonio Fuentes Olmeda es un ciudadano de 43 años del municipio conquense de Valverde de Júcar, pero no un ciudadano cualquiera, es un ejemplo a seguir en la vida y en el deporte, ya que no ha dejado de pelear en diferentes batallas y donde la bicicleta, además de ser para él un modo de transporte en la población junto a su ciclomotor, le sirve para competir en diferentes pruebas provinciales, nacionales e incluso internacionales.
Ya son ocho años, los mismos que el Club Ciclista de Valverde, los que Antonio lleva entrenando y compitiendo. De febrero a octubre cada domingo sale con sus compañeros de club a rodar por carretera y montaña, disfrutando cada día de nuevas experiencias y siendo prácticamente uno de los fijos entre los 58 socios con los que cuenta el club, aunque no todos salen a rodar. Solo la actual situación del coronavirus le ha impedido seguir esta rutina.
Además, en julio de 2018 completó la Pilgrim Race desde Madrid a Santiago de Compostela con más de 600 kilómetros en siete etapas y junto a sus compañeros del equipo madrileño Tressis y el entrenador, también conquense y natural de Villaescusa de Haro, Santiago Sánchez. Al igual que en 2017 lo hicieron de Madrid a Lisboa, esta vez fueron capaces de completar una prueba dura con pasión, corazón y mucha fortaleza.
En 2019 siguió su aventura en el deporte y completó otro reto: cruzar los Pirineos desde Roses a Hondarribia, desde el mar mediterráneo hasta el océano Atlántico, en siete etapas ciclistas, con un recorrido total de 740 kilómetros.
Un campeón que trata de seguir superándose, de seguir disfrutando y de seguir compartiendo experiencias con la bicicleta y haciendo vibrar a Cuenca, ya que sin duda es un gran embajador.



































































