Este domingo se disputó en Glasgow el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Carretera, en una prueba de 271 kilómetros que demostró ser toda una encerrona para sus participantes. Solo 51 lograron terminar una carrera que tuvo que parar por una hora a causa de unos activistas y que después hizo presencia la lluvia para endurecer todavía más el ya exigente trazado.
Se impuso con rotundidad, caída incluida, el holandés Mattheiu Van der Poel. Él fue el que demostró llegar en mejor forma y su portentoso ataque ya forma parte de la historia del ciclismo, porque fue tal su potencia que sus grandes rivales fueron incapaces de seguirle. No solo eso, sino que ya escapado sufrió una caída y supo rehacerse para apenas perder tiempo y llegar a meta en solitario. Tras él, 1:37 minutos llegó el belga Wout Van Aert y completó el podio, a 1:45, el esloveno Tadej Pogacar.
En cuanto a España, su actuación fue discreta en cuanto a competir por medallas. El mejor clasificado fue Álex Aranburu, en el puesto 19, mientras que Ion Izagirre se retiró cuando parecía la mejor opción. Tampoco terminó el moteño Jesús Herrada, que intentó alcanzar al grupo principal pero no pudo conseguirlo y. finalmente, acabó retirándose.
Para Herrada, esta era su quinta participación en un Mundial, la primera de ellas que no logra acabar.



































































